- Señaló Olivia Beck, hija del empresario Douglas Beck, quien apoyaba grandemente al desarrollo del centro de salud de Moronacocha.
- Ayer él cumplió 6 meses de fallecido. Se lo llevó un cáncer a los 56 años de edad.
- Por lo que su hija ahora quiere continuar con el legado de su padre, hacia los más pobres.
Olivia siempre observaba a su padre y percibía el interés social que él ponía en el apoyo desinteresado brindado al centro de salud de Moronacocha-Iquitos-Perú, donde justamente el año pasado se inauguró una remodelada sala de emergencia que en homenaje a él lleva su nombre.
Y es que Douglas, su padre, desde hace tiempo venía colaborando económicamente para que las cosas mejoren en ese centro de salud, como ciertamente se observa. Una vez fallecido (26 enero 2018), su hija Olivia Beck viene continuando con ese aporte social, bajo la premisa expresada por su padre: “No es cuánto tienes, sino con quién lo compartes”.
“Mi esposo buscó en Internet con qué más se podía ayudar a las personas que viven en los caseríos de la selva y descubrió que en muchos de ellos, las personas andan descalzas porque no tienen dinero para cambiar de zapatos a medida que van creciendo.
Por lo que ahora hemos traído “zapatos que crecen”, como les denominamos para entregar a muchos de ellos y así prevenir que los parásitos ingresen por sus pies. Pues hay que decir que existen muchas bacterias o parásitos que entran por los pies. Queremos prevenirlos para que no se enfermen.
Pienso que los hijos deben desear y trasmitir el legado de sus padres a las nuevas generaciones para que mantengan el mismo principio de dar sin esperar nada a cambio. El adicionar sin competir. El ayudar sin esperar nada a cambio”, dice Olivia en inglés, que la doctora Iracema Arévalo Perea, nos traduce.






