La esperanza es lo que se debe mantener, aunque el tiempo pasa y no vemos una decidida intervención en los miles de kilómetros de la línea de frontera amazónica que cubre desde Ecuador, pasando por Colombia y llegando al Brasil, es más llega hasta línea de Madre de Dios e incluso una parte de Puno.
El Perú es un país amazónico qué duda cabe con más del 60% de su territorio, y luego viene la sierra y la costa, que conforman unidas las ricas regiones de nuestro país. Pero, son líneas de fronteras descuidadas casi en su totalidad, es un claro abandono.
Es por ello que nos parece interesante que la presidenta de la República, Dina Boluarte, tras condecorar al presidente de Ecuador, Guillermo Lasso, haya destacado los lazos históricos que unen a Perú y Ecuador, por lo que se debe impulsar decididamente el desarrollo e integración de ambos pueblos hermanos, y hacerse extensivo hacia los otros países mencionados con los cuales también compartimos fronteras.
Existe una diversidad tal en los pueblos de la línea de frontera que no los conocemos en detalles, para que con estas características se implementen proyectos de desarrollo tanto para la población indígena, bosquesina y mestiza que habita en la zona, y cómo se fusionan en un objetivo común. Se necesita urgente un realista plan de fronteras dinámico con una fuerte presencia del Estado.
La parte protocolar, diplomática, de imagen de gestiones de los países, está bien, es parte de los procesos, pero lo que va determinar el éxito o no de los acuerdos es el implementarlos, no solamente en un sector de la frontera, sino, ampliarlo a toda la línea donde necesitan buenas carreteras asfaltadas, promoción de la producción, dotar de plantas para el valor agregado de productos, destrabar su comercialización formal, etc.
Sí se puede, pero hay pereza política, falta de sensibilidad, poca visión de estadistas, falta que los ciudadanos exijamos más respeto y que los funcionarios de turno cumplan con su trabajo, para lo que los elegimos.
Lo Último
Hermandad en kilómetros
Date:





