- Expresó el Prefecto de Loreto, en entrevista sobre la partida de familias a Iquitos, escapando de movimientos armados y el narcotráfico.
Ayer el diario “La Región” llegó hasta el despacho del Prefecto de Loreto Lucio Alberto Güibin Terán, para conocer qué acciones estaba tomando luego del testimonio captado a padres de familia que han huido de la zona de “Soplín Vargas”, debido a que movimientos armados y grupos de gente dedicada a la producción de coca; captan a sus hijos a partir de los 9 años para introducirlos a esas actividades, de donde no salen más.
Justamente el prefecto estaba hablando por teléfono con el comandante del ejército Enrique Tejada, encargado de ver la seguridad de la ciudadanía en el alejado distrito del Putumayo, frontera con Colombia. El comandante EP le decía que no tenía esa información y que las cosas estaban tranquilas en la zona. Agregando, que venían haciendo convocatoria para el servicio militar.
Habría que mencionar que los testimonios captados a ambos padres de familia, quienes dijeron que muchas otras familias estaban por llegar a Iquitos escapando de esas capturas a sus hijos; ambos padres no tienen hijos en edad de hacer servicio militar, por lo tanto, no han escapado de esa convocatoria, sino de los grupos armados.
El prefecto le respondió que convocaría de inmediato al general del ejército y de la policía para ver esa situación. También se comunicó con el subprefecto del distrito, quien de igual forma que el comandante, le dijo que todo estaba en regla por la zona. Qué no tenía esa información de la partida de familias enteras a Iquitos.
“Bueno hay que potenciar el trabajo, mejorar la calidad de vida para la gente y así no las avasalle las guerrillas. Yo le recomiendo que haga una visita inopinada por los lugares mencionados, no con miembros de las fuerzas armadas. Usted subprefecto camine, hable con la población, no estés en el escritorio.
Ellas son personas vulnerables, yo hablaré de la problemática de frontera con el presidente Castillo, para ver que se hace en las zonas delicadas. Espero un informe de lo que está pasando, no se quede con los brazos cruzados” concluyó el prefecto para con su subalterno.
Prefecto usted ya está enterado del tema ¿qué acciones está tomando?
-La frontera es una zona delicada donde puede pasar de todo. Si hay testimonios, entonces el problema es difícil. Acabo de hablar con el comandante del ejército, la policía y el subprefecto; pero no me quedo contento con lo que me han dicho ellos.
Yo hablaré con el general del ejército y la policía para tratar de llegar cuanto antes al distrito, entrevistarme con la población y ver más a fondo que realmente vendría ocurriendo. Los municipios también deben asumir sus funciones, atender las necesidades del pueblo.
Lo que pasa es que ellos no confían en los representantes de las fuerzas armadas, dicen que los venden ¿qué harán?
-Hay que evaluar. No creo que esas personas van a venir desde tan lejos a Iquitos para dar testimonios que sean mentira, algo habrá en las capturas de grupos guerrilleros. Yo como autoridad y representante del presidente Pedro Castillo, no puedo permitir que humildes moradores estén pasando por esa odisea. Es una tragedia y hay que tomar sus testimonios de buena fe y convocar para ver qué hacemos.
¿Falta un trabajo más cercano a ellos?
-Vamos a viajar al lugar para ver in situ las condiciones en que se encuentran. El día miércoles a las 11 de la mañana tengo una reunión con el presidente Castillo, en su despacho.
Llevo los acuerdos tomados en el consejo de ministros descentralizados que fue en Iquitos, es necesario que estos se empiecen a concretar.
También enfocaré la realidad por la que está pasando mucha gente en la frontera de Loreto. Ver el tema de educación, salud, he dialogado con el jefe de Trabaja Perú para más información sobre los programas sociales que llegan allá.





