- Para formar a niños que puedan labrarse un futuro con esperanza.
- Varios de los que antes estuvieron albergados, ahora cuentan con carreras en institutos tecnológicos y universidad.
- Lamentable qué contando con buenos instrumentos de música, éstos no sean utilizados por la no renovación de convenio con el gobierno regional.




El mencionado albergue se fundó un 27 de marzo del año 2003, cuando estaba como jefa de Cáritas Iquitos, la hermana Martha Bethy y la hermana Elvira. Las motivó el observar a muchos niños y niñas en estado de abandono, algunos en las calles, otros maltratados en sus propias casas. En sus propias comunidades de las cuales les daba aviso los tenientes gobernadores.
Hoy “El Huambrillo” tiene como directora a la Madre Sor María Gulerme Jhoset. Alberga a 55 niñas, ya no a niños pues entre ambos se necesitaba de mayor recurso humano para una dedicación más personalizada.
“Muchas de las niñas son enviadas desde el ministerio de la mujer por temas como víctimas de trata de personas, intento de violación, maltrato físico y psicológico. Menores en extrema pobreza. Otros cuyos padres los dejan con sus abuelos, pero que ellos no tienen posibilidad de cuidarlos. Igual algunos tenientes gobernadores informan de padrastros que quieren abusar de sus hijastras siendo que las madres les creen a ellos y no a sus hijas.
Ayer junto a dos madres de familia que quisieron profundizar en la realidad que viven las menores, llevarles cariño para fortalecer su estima; el diario “La Región” pudo ingresar y conversar con la secretaria. Tania Honores Alvarado, es maestra, pero vio afectada su salud, por lo que ahora se desempeña en el cargo administrativo.
“Pocos a poco el albergue ha ido creciendo. En el año 2015 se amplía su infraestructura hacia dos casas, cuenta con tres pisos. La finalidad es albergar a más niñas en estado de riesgo. Desde el año 2010 es administrado por las hermanas misioneras del Corazón de Jesús, de República Dominicana.
Contamos con el financiamiento de la ONG “Zabarqueta” de España y Cáritas de Austria. Mayormente sustentan los estudios, la salud, servicios básicos, es un aporte al albergue para que siga funcionando en mejores condiciones y así mejorar la calidad de vida de muchas niñas” narra la profesora Tania.
¿Hace unos años había un grupo musical, ya no existe?
-Funcionaba a través de un convenio con el gobierno regional, luego lo cerraron y ya no lo han vuelto a abrir. Pese a que sí se les ha solicitado, pero ya no respondieron. Sí se ha gestionado, pero no dieron respuesta y eso es una pena grande porque los instrumentos están ahí, guardados, son muy bonitos. Ojalá y la nueva gestión regional o municipal, se interesen en el proyecto de enseñanza de música a las niñas.
¿Cuál es su rutina?
-En la mañana van al colegio. Tenemos convenios con colegios particulares y parroquiales como el Corpus Christi, Nuestra Señora de Loreto y Virgen de Loreto. Así como del Estado, Claverito, San Antonio de Padua y Héroes del Guepi. Las tutoras y las hermanas las llevan, también las recogen.
¿Algunos ya serán profesionales?
-Una se ha graduado en Psicología. Otra está terminando Estomatología, una en la Marina como OM. Hace poco ingresó otra a Ingeniería Civil. Algunas son mamás, han viajado. Cuando se formaba a varones, varios de ellos siguieron carreras y ahora trabajan en Lima.
¿Hicieron actividad, qué parte se necesita arreglar del albergue?
-Ya han pasado muchos años y el sector de la cancha deportiva está deteriorado. Entonces hay un proyecto muy bonito para remodelarlo, hacerlo como un mini coliseo. Es por ello que nosotros tenemos que hacer actividad para completar y así mejorar la infraestructura para trabajar la parte socio emocional de las niñas.
Los ojos negros de las niñas, como una noche sin luna, se muestran vivaces al percatarse de la presencia de personas interesadas en su existencia. Sin duda, un albergue que debería contar con todo el amor y presupuesto del mundo.





