- Expresa el Dr. Javier Vásquez, uno de los mejores decanos que viene pasando por la Facultad de Medicina Humana de la UNAP.


“El desarrollo de un pueblo está directamente vinculado a su acceso a la energía. Un pueblo sin energía no puede desarrollarse” opina el Ing. Hoffmann, gerente de Operaciones Selva de Petroperú, subrayando la importancia de una infraestructura energética moderna y eficiente en la Amazonía peruana.
Y justamente una energía de calidad es lo que le falta a la Facultad de Medicina Humana de la Universidad de la Amazonía Peruana. Es por ello que la nueva infraestructura, incluyendo un auditorio y un crematorio que podría brindar servicio a la población de Loreto; están convertidos en “elefantes blancos”.
La facultad de medicina paga 800 soles a Electro Oriente, de los 2 mil soles que le dan mensualmente para gastos; por el alquiler de una subestación energética. Lo que lógicamente no alcanza para dar servicio a los nuevos ambientes construidos desde hace pocos años. Tampoco hay agua, utilizan agua de pozos artesianos en los ambientes antiguos.


El mencionado especialista en ginecología del hospital regional y reconocido profesional, aceptó el cargo por un compromiso. “A veces es fácil criticar afuera, pero hay que ser parte de la situación, estar adentro para ver las cosas y buscar soluciones. Yo sabía a lo que me metía, lo bueno es que cuento con un equipo de profesionales comprometidos que hacen que la universidad funcione” expresa Vásquez.
Ayer recorrimos junto al médico que está como decano desde el mes de septiembre de 2023; los ambientes nuevos de la facultad de medicina para ver con mayor profundidad las deficiencias dejadas en las dos primeras etapas de construcción.
“Hace dos años estamos con este “elefante blanco” que no funciona por falta de energía. No es que no hayamos enviado documentos dando a conocer todo lo que pasa en los nuevos ambientes. Se han hecho varias observaciones tanto por mi persona, como por el Dr. Herman Silva, que estuvo antes de mi periodo en la facultad de medicina. La UNAP recepciona los trabajos y luego nos los entrega. Ella es la que da la conformidad.
El problema fundamental que tenemos es la falta de energía y de agua. Para este año la UNAP se ha comprometido a implementar el servicio de luz, agua y desagüe, además de la construcción de dos aulas dentro de la facultad. Para esta etapa son más de 6 millones de soles los destinados y ojalá que sea pronto.
He conversado con el jefe de ingeniería de la UNAP y él menciona que este fin de semana debe verse el tema de la empresa para la construcción y que está en etapa de revisión. La facultad se ve hermosa, pero no es tanto como parece, la mitad no funciona. En los ambientes antiguos tenemos agua de pozos artesianos.
El auditorio nuevo solo es para 109 personas, resulta pequeño porque para una ceremonia puntual como una promoción que junta a todos, no entran ya que son más de 350 alumnos.
Otro aspecto que nos gustaría que tenga celeridad, es el terreno cedido a medicina legal del ministerio público, pero hasta ahora no hay nada de construcción, pese a que ya cuentan con planos. Otro terreno ha sido cedido para la construcción del instituto de enfermedades infecciosas y tropicales, pero tampoco se hace nada.
Incluso se ha construido un crematorio y la idea es brindar el servicio para la población, cobrando precios módicos y así tendríamos ingresos propios y podríamos pagar varios servicios de la facultad. El problema de las universidades públicas, es que nunca cuentan con presupuesto para los gastos esenciales”, menciona el decano. Y ojalá haya pronta respuesta a sus observaciones.
(Luz Marina Herrera Lama).





