Anoche todo el país estalló de júbilo por el resultado del partido de fútbol donde le ganamos a Ecuador en su ciudad capital Quito 2 a 1, como ya conocemos. Los comentaristas deportivos nacionales nos recordaron que hace más de tres décadas que no le ganábamos a los vecinos ecuatorianos en su propia cancha.
El fútbol es así de impredecible, pero esta alegría nos llega en un momento tenso en el país que nos ha ayudado a relajarnos un poco. Las ciudades se silenciaron para ver el partido y muchos en horas de trabajo se las ingeniaron para no perderse el encuentro deportivo. Es parte de una fiesta popular.
Hasta se podría decir que es como una terapia ante tantos problemas que no se pueden resolver o que no se quiere hacerlo de la manera correcta. Lo cierto y concreto es que a la casi totalidad de peruanos nos fascina estos momentos eufóricos, más aún si se trata de llegar a un mundial de fútbol, como según ciertos especialistas cabe la posibilidad.
Hemos visto cómo mucha gente saboreaba las anotaciones en el arco rival y la congoja por el tanto metido por el contrario en la contienda de ayer. Al final los goles son amores siempre y nos parece bien que así sea, así como los mates saben a trofeos con las chicas de la selección nacional del vóley.
Todo está bien, pero quisiéramos que se metan más goles en temas como la lucha contra la anemia y desnutrición infantil a través del Estado y de los padres y madres que se esfuercen por brindar alimentación nutritiva a sus hijos. Que se metan más goles en el tema educativo y que las empresas públicas y privadas promuevan que sus trabajadores logren vida familiar, sería un gol de media cancha para atenuar tantos males sociales juveniles.
Ayer ganamos un partido y lo disfrutamos al máximo, quisiéramos que a partir de hoy nos enfoquemos a ganarle el partido a los bajos resultados en el aprendizaje de nuestros hijos e hijas, que así como nos esforzamos ayer en estar 90 minutos frente al televisor o escuchando la radio para seguir minuto a minuto el partido de fútbol, busquemos espacios para dedicar a nuestros retoños y disfruten de nuestra compañía.
Faltan dos partidos de fútbol para definir si vamos al Mundial Rusia 2018 y estaremos vibrando de emoción y esperamos que haya más goles porque son amores, porque en esos momentos nos abrazamos sin mirar quiénes somos, basta con darnos cuenta que se está alentando al Perú, eso nos hermana. Deseamos que en todo orden de cosas miremos que juntos podemos lograr grandes obras por el bien de nuestra ciudad, región y país. Si el fútbol podría hacer eso que vengan más partidos porque unidos lo ganaremos.
Lo Último
Goles son amores
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