- Hijos exigen justicia al ministerio público ya que su madre ingresó caminando al hospital y salió muerta luego de 4 operaciones.


No es la primera denuncia penal que recae sobre el médico Percy Inga, a nivel nacional. Según el diario El Comercio, hace unos años él fue condenado a 4 años de prisión suspendida por haber perforado los intestinos a una señora.
Que es lo mismo que Nora y Henry Pinedo Murrieta, hijos de la señora fallecida, denunciaron ante la policía y que ahora investiga la fiscalía penal a cargo de la Dra. Tania Calderón. Ellos acompañaban a su madre a la clínica Ana Stahl (donde también labora el Dr. Inga), el último mes del año 2022.
El médico que la atendía particularmente en la clínica mencionada, pidió una serie de estudios clínicos preoperatorios a fin de poder operar de FÍSTULA a la madre de Nora y Henry; en EsSalud el día 17 de diciembre de 2022. Fue internada el 15 de diciembre, totalmente lúcida en el centro hospitalario.
Según la denuncia interpuesta por sus hijos, la señora en menos de 15 días fue sometida a 4 operaciones, ninguna de ellas tuvo éxito. Muriendo el 13 de enero de 2023. El médico Inga San Bartolomé, fue denunciado por el presunto delito de Homicidio Culposo, deceso que ahora investiga la fiscalía.
Los hijos y el mismo médico cirujano, ya vienen rindiendo su manifestación ante el ministerio público, porque en la práctica señalan que el médico Inga, luego de 3 operaciones a doña Nora, la deja de lado.
En estado de abandono, por lo que el médico de apellido Nizama, termina haciendo la cuarta operación, pero advirtiendo a los familiares que su mamá estaba en muy mal estado, debido a las intervenciones anteriores.
HABLA LA HIJA DE DOÑA NORA.
“Ha habido una negligencia médica. El médico Inga, desde la primera operación (fístula) hecha a mi madre, la hizo mal. En esa primera intervención (17 diciembre 2022) le perforó el intestino a mi mamá y le dio peritonitis. No había cuando le baje la fiebre. El 25 de diciembre otra vez la opera. Yo le pregunté a Inga por qué mi madre tenía esa fiebre y él me respondió que así era la operación. “Así es, así es”, me decía.
Después la opera el 3 de enero de 2023. Dijo que se le había abierto no sabía qué cosa etc. Mi madre seguía con fiebre e infección. La última operación fue el 5 de enero 2023, pero Inga ya no la opera. “No sé qué decir, no sé cómo hacer”, mencionaba.
Él ya no iba a ver a mi madre, en la práctica la había abandonado y eso que yo le había pagado, le he pagado antes que a mi madre la opere. Mi madre llegó caminando, su operación estaba programada, como la de cualquier paciente.
El 5 de enero ya no la opera Inga, sino el Dr. Nizama. Él me dice que la infección está generalizada, entra a UCI. Ella salió de la cuarta operación abriendo sus ojitos para mirarnos; luego la ponen en UCI. No sabíamos que era la última vez que veíamos esos ojitos. Eran de despedida.
Estaba con septicemia generalizada. Inga nunca más ha dado la cara, ha matado a pacientes en otras regiones. Hay todo un registro en su historia profesional.
Ahora yo espero que la fiscalía haga justicia por mi madre. Mi hermano Henry y yo esperamos que la justicia llegue pronto, de lo contrario ese médico va a seguir poniendo en alto riesgo la vida de otras personas que van primero a la clínica y luego pasa a EsSalud para que él las opere.
Mi madre estaba bien, mirando su celular, esperando su operación como cualquier otro ciudadano. Se sentaba y preguntaba al doctor “cuando voy a mi casa”.
Pero mi mamita nunca regresó, nunca más regresó porque ella salió…salió muerta por causa de una tremenda negligencia”, expresa Nori y llora. “Yo iré hasta lo último, lucharé por encontrar justicia a favor de mi madre”, concluye.
(Luz Marina Herrera Lama).






