Como consecuencia de una audiencia madrugadora, un grupo de personas que formarían parte de la banda denominada “Los finos del Amazonas”, o de los finos para delinquir, fueron sentenciados a 18 meses de prisión preventiva como plazo para la continuidad de las investigaciones fiscales.
La acusación es sobre la autoría de diversos asaltos y crímenes ocasionados en la ciudad de Iquitos. Serían los que tuvieron en zozobra a la ciudad de Iquitos, o una de las bandas, porque en los últimos días se siguen registrando casos delictivos a mano armada.
La audiencia y el caso emblemático, está siendo llevado por la jueza Beatriz Velásquez Condori, del Juzgado de Investigación Preparatoria de Emergencia. Recordemos que este mes de febrero se dan vacaciones judiciales, por tanto atienden juzgados especiales, se podría decir. Fue una audiencia maratónica que inició a las 7:30 am. del viernes y culminó a las 2:00 de la madrugada del sábado último.
Cuánta culpa pesa en estos sujetos que han venido siendo investigados silenciosamente y cuánto pesar habrá en sus conciencias por las muertes ocasionadas y por las desgracias económicas ocasionadas a sus víctimas. Se trataría de personas conocidas en la ciudad y como se comenta, algunos de familias impensables.
Esta cruda realidad no hace más que escarapelarnos la piel, porque se podría tratar de un familiar querido, de un amigo, de un conocido que respetamos, pero, vaya sorpresa desagradable el conocer en los enredos al que le llevó una mala decisión en la vida. Y qué tristeza para sus seres queridos, tener que afrontar la idea de muchos años de cárcel.
Es que los delitos que les imputan son de alta criminalidad. No es el “común” de robo de celulares. Es toda una banda que se organizó para planear a sabiendas de las implicancias legales, y con consecuencias de muertes; tal como sostienen las investigaciones.
Otro aspecto que nos podría colocar en las ciudades camino a alta peligrosidad delincuencial es el involucramiento de miembros policiales del mismo corazón de las investigaciones, por lo que se evidencia que los resultados de las investigaciones de los efectivos no daba el fruto que clamaba la población afectada directa e indirectamente.
Aunque se reconoce la intervención en el operativo de inicios del mes de febrero por parte de efectivos de la IV Macro Región Policial de Loreto, 300 policías llegados de Lima y un grupo de 29 fiscales de la Fiscalía Especializada Contra el Crimen Organizado también de la capital del país, a cargo del fiscal Jorge Chávez Cotrina.
Como es de conocimiento público, en los inmuebles allanados se encontraron armas de fuego, motos lineales, dinero, municiones, marihuana y pasta básica de cocaína. Todos los elementos del delito tipificado para casos de criminalística que incluye la captura del líder (que generalmente huye), en este caso apresaron al jefe de la organización criminal Marco Antonio Pérez Guerra “Oso” o “Patrón” y su esposa de quien se sabe financiaba los actos delictivos.
A esta banda de los “finos” se les atribuye cinco homicidios, bajo la modalidad de sicariato y tres asaltos en la vía fluvial a varias embarcaciones. De las 26 personas implicadas, capturaron a 14, de los cuales 11 (entre ellos 2 policías) quedaron con prisión preventiva de 18 meses en el Establecimiento Penitenciario de Varones de Iquitos, y 3 está en pendiente la prisión preventiva. La ciudadanía desea seguridad.






