Cuando los relojes marquen las cero horas, habremos dejado atrás este año. Un minuto más y habremos comenzado el año nuevo con deseos de prosperidad, con esperanzas en que nos vaya bien y, sobre todo, que en el devenir del tiempo todo transcurra con felicidad para todos, aunque esto no pase de ser un deseo más, de esos que jamás se cumplen.
Pero a pesar de eso, en cada advenimiento de un nuevo año, siempre habrá una gran dosis de optimismo y buena voluntad por hacer bien las cosas, aunque con el paso de los días, la realidad nos devuelva a nuestro sitio, es decir a esa constante lucha por conseguir el pan de cada día con mayor esfuerzo.
Feliz año nuevo, es una frase que resume todo. La felicidad es consecuencia de lo mejor que uno haya logrado con su trabajo, es la gran recompensa que todos podamos tener. La felicidad es el estado más ansiado por el hombre porque en él está la dicha, la paz y la alegría.
Por eso, al cerrar este capítulo, al escribir estas palabras, queremos expresar nuestro profundo reconocimiento a las instancias que nos dieron facilidades para cubrir la noticia, a quienes nos confiaron sus problemas, lo que hemos transmitido a la opinión pública para que alguien los resuelva. Agradecer a las instituciones públicas y privadas, a las empresas, al comercio y la industria que han tenido en nuestras páginas un medio eficiente para llegar con sus mensajes a la colectividad.
Pero también es motivo para hacernos el propósito de seguir siendo el medio de comunicación escrito de mayor credibilidad y llegada a toda la región en edición impresa y, al mundo, a través de nuestra página web, haciendo posible que, especialmente los loretanos residentes en otras latitudes, tengan de inmediato la más amplia información del acontecer regional.
¡Feliz Año Nuevo! a nuestros lectores, son ustedes nuestra fuente de inspiración en el diario quehacer periodístico. Que la Luz Divina de Jesucristo nos acompañe, siempre.





