- Padres aseguran que menor solo acompañaba la venta familiar y piden una evaluación objetiva del caso.
Momentos de tensión y angustia vivió una familia luego de que una menor de 12 años fuera retenida durante una intervención realizada por las autoridades en la avenida Participación, en el distrito de San Juan Bautista, tras una denuncia que alertaba sobre un presunto caso de trabajo infantil forzado.
El hecho ocurrió cuando los padres de la menor se encontraban vendiendo agua embotellada en la intersección de la avenida Quiñones con la calle Moore. La alerta ciudadana activó el protocolo correspondiente ante una posible situación de trata de personas, lo que motivó la intervención de las autoridades competentes.
La madre de la menor rechazó de manera categórica la acusación y sostuvo que se trata de un error. Indicó que la familia se dedica de manera conjunta a la venta de agua mineral y que su hija únicamente los acompaña durante la jornada, sin estar obligada a trabajar ni ser sometida a ningún tipo de maltrato.
Según explicó, la menor no realiza actividades peligrosas ni recibe un trato distinto al de cualquier niño que permanece bajo el cuidado de sus padres. Aseguró que en ningún momento se vulneran sus derechos y que siempre se encuentra acompañada por la familia.
La progenitora expresó su preocupación por la forma en que se ejecutó la intervención, señalando que no se habría realizado una evaluación adecuada del contexto familiar antes de adoptar medidas que generaron temor e incertidumbre, especialmente ante la posibilidad de que la menor sea derivada a un albergue temporal.
“Estoy criando a mi hija con valores y responsabilidad, no la estoy explotando”, manifestó la madre, quien pidió a las autoridades que el caso sea analizado con objetividad y sensibilidad, teniendo en cuenta la realidad económica y familiar en la que viven.
Por su parte, las autoridades informaron que la intervención respondió estrictamente a una denuncia ciudadana y que el procedimiento se desarrolló conforme a los protocolos vigentes, priorizando en todo momento el interés superior del niño, tal como establece la normativa.
Indicaron además que el caso será evaluado por las instancias correspondientes, a fin de determinar si existe o no alguna vulneración de derechos, garantizando el debido proceso y el derecho de la familia a ser escuchada.
Finalmente, la familia solicitó una pronta aclaración de los hechos y pidió que se respete su integridad, reiterando que su única intención es trabajar de manera honesta para sostener a su hogar. (K. Rodriguez)





