Las agresiones sexuales son más recurrentes con niños, niñas y adolescentes, por ser los más vulnerables, dada sus edades, sus limitaciones de fuerza y mínima capacidad de defenderse.
En nuestro medio, las violaciones sexuales son constantes, del diario. Eso ha llevado a diversas organizaciones involucradas en el tema a iniciar una campaña de rechazo a la explotación sexual de niños y adolescentes.
En todos los terminales fluviales como en el aeropuerto internacional, con la finalidad de crear conciencia en la colectividad de lo abominable que resulta ejercer violencia sexual contra menores.
En otro orden, explotar a menores es un crimen que debe ser castigado con la más severa penalidad. Pero esta condenable práctica no sólo se da por parte de desconocidos, sino también por los mismos padres que ante la estrechez económica del hogar, optan por ofrecer a sus hijos al mejor postor, llevando a sus hijas adolescentes a ejercer el meretricio.
Esto último con todas las peligrosidades que conlleva, como adquirir una enfermedad de transmisión sexual o el temible sida, que es una enfermedad mortal.
Todos quienes tenemos un medio de comunicación, comprometámonos a ser portavoces de mensajes que alerten a la población del peligro de verse involucrada en un acto de explotación sexual contra niños y adolescentes.





