- Presidente de la Sala Penal de Apelaciones, Dr. Carlos Del Piélago, sobre el sonado caso Maritza Garrido Lecca.
- “Es obvio que el Estado tiene un servicio de inteligencia que verifica las actividades de las personas que puede considerar peligrosas”.
- “Están haciendo distraer a la opinión pública de otros problemas que son tan importantes y que no se resuelven”.
Al cumplirse los 25 años de condena de la calificada como cómplice primaria del delito de terrorismo al haber encubierto a Abimael Guzmán del grupo terrorista Sendero Luminoso, Maritza Garrido Lecca, salió del penal y se generan comentarios en todo el país por su presumible peligrosidad.
“Hay un primer tema que se tiene que establecer y es el siguiente: toda persona que sufre condena de prisión, al cumplirse la misma, independientemente del delito que se le haya imputado por el cual ha sido condenada, tiene el derecho al cumplirse la pena en su integridad sin que haya recibido ningún beneficio penitenciario, a salir de la cárcel”, comentó sobre este tema el presidente de la Sala de Apelaciones de la Corte Superior de Justicia de Loreto/CSJLO, Dr. Carlos Del Piélago Cárdenas.
“Eso es una consecuencia necesaria y obligatoria porque se cumplió el mandato judicial que si dijo 25 años, o 30 años, o 40 años, etc., la cantidad de años que se haya señalado, y en el caso que usted me está consultando, la persona cumplió su condena y le corresponde salir”, refirió el magistrado de la Corte de Loreto.
“Segundo (tema), existe un principio constitucional y es que toda persona tiene el derecho de reincorporarse a la sociedad, y precisamente es que para ello, durante el periodo de internamiento en su centro penitenciario se asume que el Estado tiene la obligación de rehabilitar y reeducar a la persona que infringió la ley, independientemente del delito por el cual haya sido condenada, sea violación sexual, homicidio calificado, feminicidio, crímenes de odio, tortura, terrorismo; cualquiera de ello, toda persona tiene derecho a reincorporarse a la sociedad”.
Agregó: “Eso es el eje de una sociedad democrática. Nosotros entendemos que el Perú es un país democrático que debe partir por el respeto de las normas que rigen precisamente la vida de las personas. Ahora, las simpatías o antipatías que pueda generar una persona en atención al hecho que se le imputó o que pretendan los medios de comunicación distraer la atención pública de problemas más importantes”.
Usted considera que es una distracción? “Para mí es una distracción, es obvio la distracción. El Perú está pasando por problemas muy severos, incluyendo hasta hace poco la huelga magisterial en que se pretende descontar a los profesores, existe malestar en general en diferentes sectores de la sociedad. Entonces, ahora con la liberación de esta persona les está haciendo distraer a la opinión pública de estos otros problemas que son tan importantes y que no se resuelven.
Entonces, hay que ver las cosas, y ya esto es una opinión de orden obviamente personal, hay que ver las cosas con mucho escepticismo, viendo todo lo que acontece en nuestro país que es terrible, no están yendo las cosas como corresponden, no se están respetando los derechos de las personas, en general vivimos una sociedad sumamente injusta y arbitraria por la gran mayoría de quienes integramos la sociedad.
Y en este caso (Maritza Garrido Lecca) como digo, y como en cualquier otro caso, una persona que cumplió su condena tiene el derecho a salir de prisión y reincorporarse a la sociedad. Eso está garantizado en la Constitución”.
Esta sensación que podría presumiblemente volver a sus actividades, cuál sería la conducta del Estado? “Es obvio que el Estado tiene un servicio de inteligencia que verifica las actividades de las personas que puede considerar peligrosas. Pero, nuevamente vuelvo a señalar, en mi opinión es simplemente una forma de distraer a las personas de los verdaderos problemas que acontecen en el país, la injusticia, los salarios inadecuados, las incorrectas formas en que se tratan los temas como los derrames de petróleo, las muertes de ciudadanos de las comunidades indígenas que por defender sus territorios son asesinados brutalmente por traficantes de tierras, traficantes de madera como ha sido denunciado en el Congreso de la República y que no merece ninguna atención de los medios de comunicación como debería ser.
Para que la población esté alarmada innecesariamente por la liberación de una persona, han simplemente deformado los hechos para de esta forma generar durante todo este tiempo una distracción”.
(Diana LM.)





