-Johnny Dávila, antropólogo reconsidera que debe haber una revaloración urgente
La falta de identidad, de conciencia, de sensibilidad de los ciudadanos con su ciudad, es una forma clara, según el antropólogo, Johnny Dávila, de la degradación que viene pasando nuestra cultura desde distintos aspectos, sea desde lo histórico, artesanal, gastronómico, religioso, social hasta lo antropológico.
Considera que ahora es más notorio ver en diversas comunidades nativas donde tienen vergüenza de hasta pintarse el rostro tal como lo hacían como una manifestación de su cultura.
Ni que hablar de la falta de identidad que se «respira» en la ciudad, donde muchos somos testigos de la vergüenza que tienen de decir que son iquiteños o amazónicos, pero aún queda algunos que nos enorgullece serlo.
«Se debe analizar el contexto de la relación que tienen los pueblos indígenas con el contexto de la estructura nacional, existe una fuerte discriminación, esto ha sido muy avasallador, un contexto de lo olvido», muchos pueden decir que es un resentimiento que tienen algunas población originarias del Perú, pero más deberían analizar qué se hace por evitarlo y que exista esa reconciliación de cada uno con nuestra cultura.
Explica que existe una gran exploración en la literatura donde existe la respuesta simbólica de las expresiones culturales, las cuales no muchos prefieren hablar o reconocer como una formación en camino a la ciencia y tecnología.
«No sé hablar de nuestra medicina artesanal, manejo de los recursos, por ejemplo hay comunidades que no han utilizado flechas y han sido buenos cazadores, pues no solo para cazar se necesita un arma, sino que ponían en práctica la inteligencia, el ingenio, pues cazaban con trampas elaboradas con cosas que encontraban a su alrededor, en su medio ambiente».
Considera que en la actualidad hay acciones que dejan mucho que desear que ayudan que más loretanos desconozcan de su cultura. «Si generalizamos la cultura amazónica hay que mirarlo en forma analítica entre lo rural y lo urbano, entre lo rural la mayor cantidad de estos techos de Irapay ancestralmente han sido techados con estas hojas y en el proceso de urbanización se dio como en el proceso de la sierra, donde la gente bajo de los cerros a la costa, lo mismo sucedió en la Amazonía, gran parte de los asentamientos humanos corresponden a ese desborde de lo rural a lo urbano, en la parte cultural, ahí viene generando esa discriminación».
El cambio tiene que venir de uno mismo, esto se dará cuando exista esa reconciliación sincera con nosotros mismos y hacia nuestra cultura, nuestra identidad. (MIPR)





