-Ante la amenaza de las llamas que se propagaron en la parte trasera
– Población repudia actitud tomada por encargada de Biblioteca Amazónica quien no quiso ir hasta el lugar para abrir la puerta
Todos por un mismo sentir. Trabajadores, amigos así como cierta población de la ciudad, es la que se sumó para poner a buen recaudo todo material histórico y de información de nuestra cultura, toda esa información que por años diversas personalidades, ligadas a la historia han recopilado para que nuestra ciudad tenga en sus «manos» toda esa información valiosísima que habla mucho de nuestra ciudad.
Muchos pensaron que las llamas no pasarían hasta la Gobernación, pero con el pasar de los minutos, las llamas se volvieron cada vez más intensas y el calor era sofocante. El director regional de Cultura, Rolando Riva, junto a su personal, así como amigos y población se sumaron a sacar las cosas de la DRC, de igual forma se hizo con las cosas de la Gobernación.
En las afueras del Malecón se colocaron las estatuas, sillas, mesas, cuadros, documentos impresos, cartografía, fotografías, todas reliquias, para estar en salvaguarda. Así como de la Drel también sacaron toda su documentación.
Pero el único lugar que permanecía cerrado era la Biblioteca Amazónica, se escuchó a varios llamar a los responsables de esta institución, pero no tenían una respuesta positiva, logrando conversar con la persona de Alejandra Schindler, quien tenían las llaves de la biblioteca e indicaba que no podía venir.
Al ver que diversas personas que se comunicaban con la responsable de la biblioteca y que no podían convencerla para venir hasta el lugar y abrir las instalaciones, decidimos interceder y me identifiqué como redactora del diario La Región, explicándole que era necesario que alguien responsable de la biblioteca se apersone en el acto, pues las llamas el fuego, al parecer, se iba acercando hasta el establecimiento cultural más importante de la región, donde se conservan más de 25 mil libros y documentación (impresa, fotográfica, cuadros, entre otros), recibiendo como única respuesta: «….a mí me dijeron que todo está controlado… además, qué voy a hacer, no voy a ir hasta allá. Que se quemen pues los libros….», respuesta que a más de uno escarapeló, pues sabemos del valor histórico que existe entre libro y libro que la referida responsable desconoce totalmente, o de repente no es de acá y le interesa un comino la Amazonía del Perú.
Así, varios siguieron llamando para ver si podían convencerla, como el director regional de Cultura y la directora de la biblioteca, Sofía Herrera, pues se encontraba fuera de la ciudad, así como el hermano Víctor Lozano, del colegio San Agustín, el padre José Fuertes, el padre Joaquín García, quien también llegó, entre otros.
Hasta que llegó al lugar la responsable, quien se excusaba indicando que si se sacaba los libros dónde se iban a colocar. Mientras tanto, bomberos y personal de la biblioteca subieron hasta el inmueble intentando ver la gravedad del asunto. Después de momentos de angustias que continuaron hasta el día siguiente, pues las llamas aún no desaparecían, afortunadamente el incendio no llegó hasta estos establecimientos patrimoniales y llenos de información de nuestra riqueza amazónica. Una respuesta totalmente equivocada. Peor aún si nuestra biblioteca es considerada como la segunda más importante de América Latina en lo que respecta a temas amazónicos, biblioteca que brinda información bibliográfica sobre temas amazónicos con mayor énfasis en poblaciones indígenas.
La Biblioteca Amazónica cuenta con 27,000 libros donde el 60% está referido a temas amazónicos (poblaciones indígenas, historia, biodiversidad), pero también existen obras sobre diversas disciplinas como filosofía, literatura, religión, geografía lingüística, educación y arte. Más de 3000 fotografías históricas de la región constituyen el fondo visual de la Biblioteca. Ellas representan lo poco que resta desde que apareció el arte fotográfico en nuestra región hasta la actualidad. Sus contenidos son variados: calles y edificios de Iquitos antiguo, escenas de la vida cotidiana de principio de siglo, vida de la bohemia, acontecimientos políticos, figuras importantes, etc. También cuenta con hemeroteca, mapoteca y demás materiales audiovisuales (CD, DVD). Además existen libros y documentos históricos que no se encuentran ni en la Biblioteca Nacional como los archivos personales del famoso periodista Alfonso Navarro Cáuper, guías de Iquitos y Loreto de 1930, periódicos locales como El Eco y La Razón desde 1938, Planos de la ciudad de Iquitos en 1895, Memorias de prefectos de 1908, Álbum de fotos de la famosa familia Morey, etc.
Es preciso indicar que hasta el día siguiente aún seguían ardiendo los escombros, aún existía paranoia en el sentido que parte de las estructuras que se quemaron colapsaran, tal como ocurrió con la casa Freyre. En la Dirección Regional de Cultura, la atención se suspenderá por lo menos dos a tres días, pues tienen que retornar todas las cosas que sacaron, las cuales se encuentran a buen recaudo.
Asimismo, pudimos tener información que la directora de la Biblioteca Amazónica, Sofía Herrera, se encuentra en la ciudad en estos momentos, y que ella también está preocupada por todo lo que estaba pasando. (MIP)






