- Docentes y padres se organizan para garantizar el aprendizaje en medio de la emergencia.


La comunidad de San José de Samiria, en plena zona rural de Loreto, enfrenta una difícil situación debido a la inundación que afecta gran parte de su territorio. Sin embargo, en medio de esta emergencia, los estudiantes del colegio N° 60867 continúan asistiendo a clases, demostrando compromiso y entusiasmo por su educación.
En un reciente registro audiovisual, el colegio mostró a un docente impartiendo clases en lengua originaria, reflejando no solo el esfuerzo por mantener la enseñanza activa, sino también el compromiso con la preservación de la cultura local. Esta escena, captada en los exteriores del colegio, evidencia el valor de la educación intercultural en contextos adversos.
El sostenimiento de las actividades escolares ha sido posible gracias al apoyo constante de madres y padres de familia, quienes todos los días trasladan a sus hijos hasta la institución educativa, muchas veces cruzando zonas completamente inundadas. A pesar del riesgo, la prioridad es que los niños y niñas no interrumpan su proceso de aprendizaje.
Por su parte, el cuerpo administrativo y docente del plantel escolar ha demostrado una fuerte vocación de servicio. Han adecuado espacios, materiales y metodologías para continuar con las clases, enfrentando la emergencia con creatividad y compromiso pedagógico.
La experiencia vivida en San José de Samiria se ha convertido en un ejemplo de unidad comunitaria y resistencia frente a la adversidad. Lejos de paralizarse ante los obstáculos, la población ha respondido de forma solidaria, priorizando el derecho fundamental a la educación.
A pesar de las limitaciones que impone la naturaleza en la selva baja peruana, una comunidad organizada puede garantizar que la enseñanza no se detenga. San José de Samiria demuestra que cuando hay voluntad colectiva, la escuela se mantiene en pie, incluso en medio del agua. (K. Rodriguez)





