- Expresa la Prefecta de Loreto, Lic. Sandra Rocío Chumpitaz Santillán, al resaltarse mañana el Día Internacional de la Mujer.
A diferencia de otras mujeres que ocupan altos cargos, la actual Prefecta sí sintió el rechazo, la discriminación y abuso de parte de algunos varones que quisieron hacerle daño en base a puras especulaciones cuando desarrollaba sus labores en el sector educación.
Pero gracias al coraje que la acompaña y la fortaleza que le ha permitido afrontar varias pruebas del destino; ella ha continuado en la brega hasta lograr el cargo que ahora ostenta. Cargo que no es solo “figura”, sino que siempre está poniendo en acción cuando se trata de minimizar los conflictos sociales a través del diálogo.
Se le entrevistó por el Día Internacional de la Mujer, a recordarse el día de mañana 8 de marzo.
“La mujer tiene un papel preponderante y ha demostrado su capacidad en todas las áreas, en todos los aspectos de la vida. Como autoridad política represento a la presidenta Dina Boluarte, no solo en actos protocolares sino en la toma de decisiones.
Sumamos al trabajo articulado con las demás instituciones como el poder judicial, el ministerio público, derechos humanos, Defensoría del Pueblo; en ese sentido venimos trabajando en la prevención de conflictos.
Sabemos que éstos no van a terminar de la noche a la mañana porque siempre hay intereses e intereses, pero impulsamos este trabajo para fortalecer a las comunidades que se sienten no escuchadas, se sienten vulneradas en sus derechos.
Buscamos caminos para llegar a un entendimiento de los pobladores, ya sea con la empresa privada o estatal. Seguimos trabajando por el beneficio y seguridad de la región Loreto” refiere Chumpitaz Santillán.
¿Sabe que hay personas que aún no le dan a la mujer, la valía y respeto que se merece?
-Sí es cierto, pero son los menos. Algunos aún piensan que la mujer no puede aportar, sumar. Muchas veces nos excluyen, yo he sentido en carne propia esa exclusión, pero poco a poco se ha ido demostrando, dilucidando todo. Mucha gente no conoce en sí el amparo de la norma, de la Ley, de la trayectoria y el lugar ganado en el desarrollo del mundo.





