- Luego de asamblea de casi seis horas.
- Exigen respeto para quienes consideran luchar por mejoras en los temas emergentes de agua y salud.
- Seguiremos hombres y mujeres juntos porque el liderazgo no tiene género.
La movilización continúa en diferentes cuencas de la Amazonía de la región Loreto. Esta vez pudimos constatar por la zona del río Marañón, en la localidad de San José de Saramuro, ubicada junto a la base de Petroperú, en el distrito de Urarinas, a cuatro horas distante de la ciudad de Nauta, y a dos horas de la capital distrital, Maypuco.
Como parte del proceso de lucha que han emprendido con las cinco cuencas, de los ríos Marañón, Chambira, Pastaza, Corrientes y Tigre, ayer domingo en el local comunal de San José de Saramuro, se llevó a cabo una asamblea con un buen número de pobladores. Se estima que es el 40 % que están a favor de la huelga indefinida en ese punto.
Trascendió que el reciente sábado por la tarde tuvieron una reunión en la base de Petroperú, donde les habrían informado sobre los proyectos a favor de las comunidades y lo innecesario de ir a una medida de fuerza.
Entre moradores que no están con la lucha indígena se pudo conocer están satisfechos por la construcción de baños secos y la instalación de reservorios de agua extraída del subsuelo. Además que tienen una relación laboral y otros son comerciantes.
Al respecto, en la asamblea de ayer domingo en San José de Saramuro, acordaron respetar la decisión de sus hermanos que no deseen participar de la lucha, y exigen respeto para los que consideran que es urgente exigir mejoras en el tema del agua y la salud intercultural.
Aclararon que la obra del agua con reservorios a domicilio que se viene ejecutando a través de la Municipalidad Distrital de Maypuco que licitó a una contratista, es justamente el resultado de las luchas anteriores, pero que el proyecto era agua potable y no del sub suelo, ni de lluvia, así como su respectiva planta de tratamiento de agua residual para no arrojar agua contaminada al río Marañón. Esto no se cumplió sino de la forma expuesta.
Esto también fue un punto de discusión en la asamblea de ayer en San José de Saramuro, encarado a los dirigentes que representan a las federaciones de las cinco cuencas. A lo que respondieron que estas modificaciones también serán tratadas con el Estado que es parte del Plan de Agua y Salud Intercultural, priorizado.
“La lucha es difícil hermanos, es contra todo un sistema, nos llegan amenazas a los dirigentes, pero nosotros tenemos convicción y seguiremos porque no podemos permitir que nuestros hermanos sigan contaminados y sin el tratamiento médico que merecen. No lo vamos a permitir”, dijo José Fachín Ruíz, asesor y líder indígena de las cinco cuencas.
De su lado, el Apu Fernando Chuje, señaló que toda lucha toma su tiempo. “Tenemos que estar en alerta permanente y bien organizados por nuestros hijos y nietos, para que tengan una mejor vida y los que estamos contaminados sufrir menos las consecuencias. Ustedes tienen que saber que son nuestros derechos y tenemos que lucharla”.
Fachín Ruiz, retomó en la asamblea. “Si esto pasaría en cualquier lugar de Lima, seguro que en 24 horas les atienden porque allá tienen conocimiento de cuáles son sus derechos, como después del desastre sucedido en Piura les destinaron 26 mil millones de soles para la reconstrucción. Acá sufrimos el desastre de las contaminación y estamos enfermos y les parece mucho 3 mil millones de soles, cuando por el petróleo se llevaron miles de millones de dólares”.
El Apu Miguel Manihuari, manifestó: “Nuestra prioridad es el agua y la salud. Hay otros puntos en la agenda, pero no podemos esperar en un tema que es la defensa de nuestra vida, que es nuestra salud, de no seguir contaminando nuestro organismo, ya basta. Seguiremos con todas nuestras fuerzas hombres y mujeres juntos, porque el liderazgo no tiene género”.
Luego de un amplio debate en una asamblea que duró aproximadamente seis horas, los habitantes de Saramuro provistos de sus lanzas se desplazaron hacia el canto del río Marañón para lanzar arengas y vivas a la lucha indígena con la esperanza que la “Madre del Río” escuche sus lamentos, exigencias y gritos de justicia. La cosmovisión indígena sigue vigente. (Diana López M.)





