- Familiares exigieron justicia


Hasta el cementerio general “San Miguel Arcángel”, de la ciudad de Iquitos, llegaron familiares, vecinos y amigos de la familia del menor de 11 meses que murió de varias puñaladas en la espalda.
El llanto desgarrador de la abuelita y del padre era completamente dramático. Incluso los niños que estaban en el campo santo no podían aguantar el proceso y terminaron en llanto.
El cortejo fúnebre partió desde la calle Independencia con Arequipa, lugar donde fueron velados. Una vez en el cementerio un laico comprometido con la iglesia católica, realizó una misa de cuerpo presente, rogando por el alma del menor para que pueda descansar en paz.
Cuando fue sepultado, los familiares expresaron palabras de dolor y exigieron a las autoridades que se dé con los responsables de este atroz hecho y que este caso no quede impune. Durante el sepelio, se registraron varios desmayos, entre ellas, de la abuelita paterna que llegó de la ciudad de Lima para dar el último adiós a su nieto.
(C. Ampuero)






