– Opinó el vicepresidente del Frente Patriótico de Loreto
– Señaló que informaciones son cortinas de humo para distraer a la población.
Antes de hablar sobre las informaciones propaladas a través de algunos medios de comunicación en cuanto a que en Iquitos operarían o estarían apareciendo grupos terroristas, el profesor Orlando Escudero se solidarizó con los pobladores Asháninkas por la muerte de cuatro comuneros a manos de mafias de extracción ilegal de madera.
«Mi solidaridad para con el pueblo Asháninka. El Perú es un país incontrolable producto de la violencia y operación de las grandes mafias de narcotraficantes y la tala ilegal de madera que también encubren al tráfico ilícito de drogas. Los cuatro hermanos Asháninka han muerto por defender sus bosques, sus recursos naturales y esto ya es algo que ha sobrepasado el límite.
Veo una inacción cómplice del Estado porque todos sabemos que cuenta con un servicio de inteligencia, con toda la tecnología que existe ahora y no han podido detectar la operatividad de las grandes mafias del tráfico ilegal de madera. Había denuncias sobre las amenazas que ellos recibían y cómo el Estado y la fiscalía, el ministerio del interior no han podido hacer nada para frenar esos atentados contra hombres que defienden sus recursos naturales. A Ollanta Humala hay que emplazarlo para que dé protección a los pueblos aislados que están desprotegidos», opinó Escudero.
¿Se habla y se quiere meter la idea que en Iquitos existen terroristas, esto sería cortinas de humo?
-En una lectura rápida de esas informaciones, creemos que son sicosociales de parte de los grupos de mafias que operan en la región para distraer la atención de la población y esto en complicidad con el gobierno que toma medidas antinacionales a partir de la política neo liberal que ellos acatan.
Lo hacen para que todos los problemas pasen desapercibidos ante los ciudadanos. En realidad acá la operatividad o presencia de grupos subversivos es nula, son sicosociales que se hacen para distraer al pueblo ante los graves hechos que se están dando como la matanza de Asháninkas, la deforestación brutal en Tamshiyacu y otros problemas graves por los que atraviesa el país y la región Loreto. El gobierno debe atender la demanda de los pueblos, sino los conflictos sociales irán creciendo más y se volverá algo incontrolable», concluyó.





