Víctor Isaac Torres Negrón, múltiple campeón
Escribe: Raúl Herrera Soria
“No podemos pedir cracks de la noche a la mañana si es que no planificamos. Nos estamos equivocando en el manejo del deporte”, así con estas reveladoras e inquisidoras palabras comenzamos el dialogo con Víctor Isaac Torres Negrón, un técnico y comentarista deportivo que sí sabe lo que dice porque lo que hizo en su vida lo respalda, su trayectoria da solvencia a sus palabras.
Nos equivocamos de dos maneras. Para el laureado técnico, en una primera, las niñas comienzan a jugar a temprana edad sin haber dominado los fundamentos técnicos. En el futuro tendrán defectos que irán en contra del nivel que debería alcanzar especialmente en el juego de conjunto. Una segunda equivocación, es que a temprana edad hagan ejercicios anaeróbicos y pesas sin previa evaluación orgánica adecuada. Es por eso cree que “…en el Perú faltan profesionales que dominen las ciencias médicas aplicadas al deporte (deportólogos). Hay mucho empirismo”.
Este chalaco, nacido en Bellavista hace 70 años, de vida calma, sosegada, ha hecho suyo una serie de buenos resultados en su trayectoria deportiva en el atletismo, fútbol y finalmente en el vóleibol que le ha dado los lauros inocultables en su carrera. Llegó a Iquitos hace 42 años invitado por el profesor Ramiro Vásquez Ruiz, cuando se encontraba laborando en el Colegio Federico Villareal de Miraflores. Aquí comenzó trabajando en el hoy Colegio República de Venezuela, cuya labor la compartió en el San Agustín donde lo incorporaron por sus habilidades como jugador de Ex Alumnos Agustinos y en el que solamente jugó 3 partidos terminando como su entrenador, en ese mismo año.
Laborioso, entonces hiperactivo, Torres Negrón también dirigió a Estibadores-Molinera Iquitos al que logra ascenderlo a primera división. Incursiona en el periodismo deportivo como comentarista en la revista radial Crack de radio Loreto al lado de los fallecidos Carlos A. García Ruiz y Américo Zavaleta Rojas.
Su presencia se hace más notoria. Incursiona en el vóleibol, siendo su primer equipo el Deportivo Politécnico en 1976, pasando luego al AD Punchana, Deportivo Perú, Jesslyn Vóleibol Club, Defensor Clavero y el año pasado en la Liga de San Juan Bautista dirigió a Anita Cabrera.
Un récord único en Iquitos
Muchos dirigentes se han quejado, no directamente ante él, de sus exigencias, de su mucho hablar sobre los temas propios de su trabajo, no dándole la razón. Sin embargo los resultados que alcanzó hablan para la historia. Comenzó en 1984 logrando el cuarto lugar al frente de la selección juvenil femenina de Iquitos en un campeonato nacional jugado aquí en nuestro Coliseo. Al año siguiente ganaría el título nacional conduciendo a la selección de varones en el campeonato jugado en Chimbote.
Dirigió las selecciones locales de Liga en todas sus categorías, inclusive a Punchana con la que por única vez en la historia venció a Iquitos el 2001, por lo que representaron a Loreto en el zonal de Chachapoyas. Ese mismo año al frente de las iquiteñas en infantiles, logra el sub campeonato nacional en Lima, jugando en la sede de Pueblo Libre, donde pierde en la final ante Pucallpa. Al año siguiente en menores, vuelve a repetir el sub campeonato en la misma sede, cayendo ante Surco.
Fue campeón nacional escolar en 1995 con el Colegio Rosa Agustina, por lo que viaja al Sudamericano de Asunción, Paraguay, donde solamente alcanza el tercer lugar al vencer a Chile luego de perder ante Brasil. Pero su revancha le llega en 1998 al volver a representar a Perú con la misma Rosa Agustina, esta vez el campeonato se jugaría en Temuco, Chile, donde vence en la final a Argentina por 3 sets a 1. Inolvidable jornada que le dio a nuestro país su primer título Sudamericano escolar en la historia. Entonces las voleibolistas estudiantiles y el mismo Torres Negrón son reconocidos por el Congreso de la República con “La Medalla del Congreso” en el grado de Caballero.
Figuras como sus jugadores, hombres y mujeres, recurren a la mente del correcto profesional, que a costumbre y deseo se hizo loretano y su afán inagotable de formar generaciones ha hecho deportistas y técnicos que disciplinadamente hoy están dando frutos, todos ellos defendiendo su filosofía que “el deporte debe sustentarse en la planificación”, algo que ahora parece una lucha contracorriente pero que en algún momento podría darse efectivamente.






