- Declaró el Arq. Rafael Donayre Pinedo, jefe de la oficina desconcentrada de cultura.
Hace unas semanas se publicó una nota en la cual la farmacia “Medisel” había colocado un aviso publicitario en la pared de azulejos de una casa considerada patrimonio de la nación. Luego han procedido a sacarlo. Se consultó el tema al director regional de cultura.
“En realidad la norma establece que los propietarios de un inmueble que esté ubicado en zona comercial y se dediquen al comercio, pueden tener un aviso publicitario enmarcado dentro de las dimensiones que establece el organismo competente que viene a ser el ministerio de cultura.
La publicidad debe cumplir ciertos requisitos cuando se trata de un inmueble que tiene condición cultural de monumento y cuando se trata de un inmueble que no tenga esa condición. En ese sentido se autorizó el aviso publicitario, bajo ciertas prerrogativas con el propietario, sobre qué formas fijar las letras y así evitar el tema de afectación.
Un anuncio publicitario, en este caso en un monumento, es con la intención que conjugue el anuncio con la pared. No impide el hecho que se pueda visualizar, más aún si son letras recortadas se puede ver. Un universo de una pared de 8 x 5 metros, que tiene azulejos como parte de la fachada y un anuncio publicitario que no exceda de un metro 20, no hay una afectación directa o que se vea afectado el inmueble” menciona Donayre.
¿Y entonces por qué anularon la autorización?
-El propietario no siguió la prerrogativa que se le había indicado para la colocación. No trabajó en forma adecuada las incisiones, las fijaciones debieron tener esas letras en el azulejo. Actualmente se puede hacer con un tema de metalmecánica ciertas fijaciones que no van a afectar a los azulejos. Se le dijo eso y había el compromiso de parte de él de hacerlo de esa forma y no lo hizo.





