- Manifestaron que dicha nave se ha convertido en guaridas de fumones y hotel al paso

La vaciante de los ríos no solamente trae agua, sol y arena, sino también preocupación en algunos pobladores que viven a orillas del Río Itaya.
Este es el caso de un grupo de vecinos que viven en el asentamiento humano 28 de julio. Los pobladores manifestaron que desde hace mucho tiempo una embarcación fluvial en completo estado de abandono, que se encuentra al otro lado del río, se ha convertido en una guarida de personas de mal vivir que se dedican al consumo de estupefacientes y en un hotel al paso.
Todos los días y a cualquier hora, cantidad de sujetos cruzan el río para acercarse hasta esta embarcación.
Una vez dentro, los sujetos empiezan a consumir todo tipo de estupefacientes. Luego salen del lugar y se dirigen a varios asentamientos humanos y calles que se encuentran por esta zona para delinquir.
Los vecinos tampoco descartan la posibilidad, que estos mismos sujetos, a bordo de pequeñas embarcaciones fluviales y portando arma blanca y armas de fuego artesanales, asaltan a otras embarcaciones fluviales de carga y pasajeros.
Asimismo, señalaron que dicho lugar también sirve como “hotel al paso” para estas personas. Esta embarcación fluvial abandonada también se ha convertido en un lugar perfecto para que todo tipo de personas den rienda suelta a sus más bajas pasiones.
La población exige a la Policía Nacional del Perú y al serenazgo del distrito de Belén, que realicen un operativo por este sector para dar con estas personas que muchas veces ponen en vilo a esta parte de la población.
(C. Ampuero)





