- Declaró en entrevista para este medio de comunicación, la Jueza Suprema Titular – Elvia Barrios Alvarado, ex presidenta del poder judicial.
- Opinó así en respuesta a la pregunta sobre la poca actuación de los entes competentes en la erradicación de la extracción de oro con dragas contaminantes; que dañan la cuenca del Nanay.

“El presupuesto es importante, pero eso no justifica que nosotros en la obligación que tenemos de persecución, investigación y sanción, dejemos de cumplir con nuestro rol”, habló la doctora egresada de la Universidad Mayor de San Marcos.
Luego se le preguntó sobre el V Congreso Internacional de Justicia Ambiental, que concluyó el día de ayer. “Lo que estamos haciendo a través del congreso es fortalecer las capacidades de jueces y juezas. Fundamentalmente sensibilizar de la necesidad de que haya un mensaje de no impunidad contra todos los delitos ambientales.
Yo laboré hace muchos años en Iquitos como fiscal adjunta provincial, conozco la ciudad, la biodiversidad. En la Corte Suprema hemos tomado conocimiento de algunos procesos, muchos de ellos vinculados con delitos que afectan la flora y la fauna. Y también otros delitos que tienen que ver con la contaminación ambiental”, declaró Barrios.
En la cuenca del Nanay hay una gran contaminación por extracción de oro ¿qué hacer?
-Falta mucho por hacer. Los agentes del Estado deben actuar de manera inmediata porque cuando éstas organizaciones perciben que no hay una intervención inmediata del Estado, se aprovechan de eso para radicalizar sus comportamientos. Lo que nosotros tenemos que hacer es intervenir de manera inmediata.
Muchas entidades dicen que no pueden actuar mucho por falta de presupuesto ¿quién podrá hacerlo?
-Es verdad que el presupuesto es importante, pero eso no justifica que nosotros en la obligación que tenemos de persecución, investigación y sanción, dejemos de cumplir con nuestro rol. Porque para eso hay instituciones del Estado encargadas de ello.
En el caso del ministerio público ellos tienen el deber de la investigación, nosotros como poder judicial sancionamos los hechos que los fiscales nos ponen a conocimiento y aun cuando tenemos mucha carga procesal, no hay ninguna justificación para dejar de hacer lo que nos corresponde.
Usted fue fiscal en Iquitos en el año 1984 ¿había mucho delito ambiental?
-No se veían muchos crímenes contra el medio ambiente. Se hablaba poco de la protección del medio ambiente y tampoco había tanta afectación al medio ambiente. En ese tiempo había más tráfico de drogas y contrabando porque la zona de frontera daba lugar a que ingresen muchos productos que estaban prohibidos. Había mucho traslado de combustible a la frontera.
¿Recuerda algunos casos de corrupción de esa época?
-Sí. También que había mucha microcomercialización de drogas. Realizamos muchas intervenciones, recuerdo el caso de Tijero Guzmán, Tijero Aznarán. Apareció a raíz de que se investigó a unos policías de la guardia civil que entraban a robar en algunos inmuebles.
En el registro a esos policías se les encontró una bolsa con clorhidrato de cocaína. Dijeron que los sacaron de un inmueble y éste era del administrador del señor Tijero. A raíz de eso se hizo una intervención y se logró procesar a Tijero Guzmán, Tijero Asnarán, a toda la familia Tijero.
Recordó la alta autoridad judicial, quien también laboró en Ayacucho, vio el caso del periodista Bustios. Se le preguntó sobre el destino del ex candidato Urresti, condenado por la muerte del periodista.
“No puedo pronunciarse por un caso que está en trámite. Si adelanto opinión esto podría ser interpretado como una afectación a la independencia judicial. Se tiene que impartir justicia de manera independiente”, respondió.
¿Y qué opina de la presidenta Boluarte?
-Me abstengo de emitir opiniones de carácter político porque pueden ser interpretadas en un sentido diferente del que es.
¿Sobre el avance de la mujer en el desarrollo del mundo?
-Creo que hoy las mujeres nos hemos empoderado, estamos en diferentes escenarios de toma de decisiones y a través de nuestras decisiones tenemos que demostrar que estamos en las mismas condiciones para poder gobernar y dirigir instituciones.
Una vez roto el techo de cristal, tenemos una doble responsabilidad para con las generaciones que vienen, abrir surco para ellas.





