- Expresó la lideresa indígena Glenda Sinti Napuche, de la comunidad Peruanito, Lote 8-Trompeteros.
“La situación de las mujeres en nuestras comunidades es bien preocupante, no hay trabajo, los niños están bien atrasados en educación. No han llevado ni qué clase de cuadernos de educación. Dijeron que el Estado iba dar kits para escolares, para niños, pero no llega nada.
En esta actividad están los de la Ugel- Nauta, la mayoría les hemos reclamado por los derechos de nuestros hijos para que puedan estudiar y no responden cuál es el motivo por qué no llegan a las comunidades.
También hay Beca 18, Beca alimenticia y no dan, los programas sociales no llegan a nuestras comunidades, solo llegan a Trompeteros y a las zonas de arriba nada siendo los más perjudicados. Estamos bien olvidados y esa es la preocupación que tenemos como mujeres, como madres.
En salud tampoco se van, no tenemos medicinas y hay bastantes enfermedades por el río. Donde vivimos es bien lejos, llegamos en bote, no hay movilidad en el centro de salud, menos combustible para que apoyen en los traslados de emergencia.
En educación y salud estamos pésimos en todas las comunidades del río Corrientes, en la parte de arriba (cerca a Ecuador) somos como 40 y todos estamos así en abandono. A pesar que estamos en el lote 8, día a día nos contaminamos con petróleo porque hay cochas afectadas que se inundan y salen al río, entonces contaminan los peces, todo.
La fuerte inundación también ha malogrado nuestras chacras, los padres de familia están sin trabajo, no tenemos cómo atender a nuestros hijos. Allá deberían llegar los ministerios de salud y educación, no van a mirar en qué condiciones estamos.
A pesar que la empresa petrolera está ahí pero no llama a los hombres a trabajar. Solo a los que viven más cerca. El Estado dice que somos guardianes de la Amazonía del territorio, pero nos están matando con la contaminación y la falta de atención en salud, cuantos adultos y niños han fallecido y siguen enfermos ahí y ni siquiera nos llegan los medicamentos para nuestros males” habló Glenda.





