Shuar Velásquez, presidente de la Cámara de Comercio Indígena.
El presidente de la Cámara de Comercio Indígena, Shuar Velásquez, indicó que el conflicto social en el Lote 95 que deriva en el 2.5% de la fiscalización petrolera como fondo para las comunidades y localidades, marca un hito positivo en el desarrollo igualitario de las poblaciones mestizas e indígenas.
No obstante, Shuar Velásquez aseguró que para ello se debe mantener la apertura al diálogo en la zona incentivado por las organizaciones imparciales, puesto a que, detrás de los buenos objetivos, existen “malos dirigentes” que quieren el fondo para intereses particulares.
“La apertura al diálogo debe estar presente siempre, aunque no vamos a negar que existen malos dirigentes en el movimiento indígena, lo cual no quita que exista una lucha justa por el reconocimiento de nuestros derechos”, recalcó. Además, que precisó que las comunidades nativas kukamas de la zona están reconocidas formalmente.
De acuerdo al representante de la institución, son cuatro las causas que motivaron al conflicto en el Puinahua, que lleva ya dos años sin solución. “Hicimos un estudio social para identificar las causas del problema y hallamos el tema político, ambiental, económico y cultural. Respecto al cultural se reconoció que había grupos de comunidades que reclamaba su identidad kukama y, a partir de eso reclamaban cierta participación en la explotación de la riqueza”.
Finalmente, sobre el fondo del 2.5%, que finalmente sería aprovechado tanto por indígenas como por mestizos representados por su junta de autoridades, señaló: “No tenemos una experiencia similar en Loreto y la Amazonía, por lo tanto, abre la posibilidad de que comunidades indígenas como no indígenas puedan participar directamente de los beneficios y riquezas, que es para todos los habitantes y no solo para un sector”, declaró.
(A. Padilla)





