- Un año después de su sensible fallecimiento Contamana lo recuerda como hijo predilecto

Han pasado doce meses de su partida al Oriente eterno, sin embargo, ni el paso del tiempo han podido borrar de la mente y el corazón de los ciudadanos contamaninos y de los vivientes de la provincia de Ucayali en general, la figura de aquel hombre sencillo, cordial, solidario y ejemplar ciudadano que, en una fecha como hoy, dejó físicamente la tierra para viajar a la inmensidad de lo desconocido, dejando un gran sentimiento de dolor entre quienes lo trataron en vida.
Eduardo del Águila Bardales, llamado cariñosamente “El Negrito de Oro”, siempre fue reconocido como un caballero sencillo, noble y de gran vocacíón de servicio para con los demás, ya que sin necesidad de ser alcalde o autoridad, recibía en su domicilio-oficina a todas las personas que acudían a él en busca de solución a sus problemas. Hombres y mujeres moradores de caseríos cercanos a la ciudad de Contamana eran recibidos con la cordialidad que lo caracterizaba.
Su inseparable compañera, Mercedes Valera, cariñosamente llamada doña Mechita, era y sigue siendo considerada una de las más distinguidas matriarcas de la bella Contamana, ciudad conocida también como la Perla del Ucayali. No era raro ver a humildes campesinos y nativos alimentándose en el comedor de la casa de la familia del Águila Valera, reponiendo energías luego de largas caminatas desde lejanos caseríos o agotadores viajes en botes impulsados por los peque-peques.
No era raro ver a humildes nativos shipibos llegados del río Pisqui, del Cushabatay, y distritos cercanos que bajaban del despacho de Alcaldía, más que emocionados y algunos con los ojos llorosos por la emoción de haber sido recibidos y atendidos por el “Negrito de Oro” que además, les entregaba víveres para ser repartidos en las comunidades y el compromiso de ejecución de obras y atención a los requerimientos de educación y salud y transporte principalmente.
Otra costumbre que tenía el recordado personaje, cuando ejercía el cargo era el alcalde era publicar el balance económico del mes anterior a manera de informe a la colectividad, pegándose cartulinas u otros materiales en el local municipal y en los principales centros de concentración de público y hojas impresas en mimeógrafo colocados luego mercados y centro educativos de manera que la información llegara a la mayor cantidad posible de moradores de Contamana y caseríos.
Oriundo de Iquitos, contador público de profesión, desde que llegó a trabajar en Contamana, supo ganarse el respeto de los moradores por su don de persona y calidad humana porque a todos trataba por igual, sin importarle la militancia política ni la condición económica de quien dialogaba con él, conversaciones que giraban generalmente en torno a qué hacer por el progreso de esa bella ciudad siendo por ello, uno de los abanderados porque no sea separada del territorio loretano.
Es que como se recuerda, durante la gestión del Gobierno Militar, surgió la decisión de la creación del departamento de Ucayali, pero anexando a Contamana al territorio del nuevo departamento, lo que ocasionó movimientos populares, sindicales, distritales, campesinos y de la colectividad que se negaba dejar de pertenecer a Loreto, para lo cual se realizaban concentraciones en las plazas principales con el apoyo de autoridades de Iquitos y de Lima .
El liderazgo de Eduardo del Águila Bardales, como persona, sumado al apoyo del entonces Frente Patriótico de Loreto presidido por el ing. Antonio D´Onadío Lagrotte y parlamentarios como Orison Pardo Matos, César Zumaeta, Teddy Bendayán, Daniel Linares Bazán entre otros impidieron que Contamana fuera anexada al departamento de Ucayali, pero para ello se tuvo que adoptar medidas de fuerza como el impedimento de navegación de embarcaciones a Pucallpa e Iquitos.
En las horas posteriores a su muerte, su hijo Gino del Águila Valera en un sentido mensaje escribió: “no hay palabras para describir el inmenso dolor que embarga a nuestra familia por tu dolorosa partida al más allá, solo sentimos dolor e impotencia. Amado padre, entre Jerusalén y el río Ucayali. entre el río Pisqui y Aguas Calientes, de norte al sur de tu querida provincia de Ucayali tu inmensa valía humana quedarán grabados para siempre en nuestra mente”.
Al recordarse en la fecha el primer año de su aún llorado fallecimiento, sus hijos Ivàn, Gino y Mercedes, sus ex compañeros de estudios en Iquitos, los militantes y simpatizantes del Partido Aprista en nuestra ciudad y la provincia de Ucayali, han programado una misa virtual, en recuerdo a su memoria y por la salud de su esposa Mercedes Valera, y porque recuerdan con emoción, cariño y tristeza a la vez, el paso por esta vida terrenal del negrito de oro Eduardo del Águila Bardales. (Q.E.P.D.)





