- Menores permanecieron varias semanas internados en el Hospital Regional de Loreto, donde recibieron atención médica especializada y seguimiento nutricional.
Dos niños pertenecientes a la etnia urarina retornaron recuperados a la comunidad nativa 2 de Mayo, ubicada en la cuenca del río Chambira, en la provincia de Loreto, luego de superar graves problemas de salud asociados a la desnutrición y bajo peso gracias a la atención brindada en el Hospital Regional de Loreto.
Uno de los menores ingresó al nosocomio con apenas 30 días de nacido, acompañado de su madre de 14 años. El bebé presentaba un delicado cuadro de desnutrición y bajo peso que ponía en riesgo su desarrollo y requería atención médica inmediata. El segundo paciente, de seis meses de edad, llegó en condiciones similares de vulnerabilidad.
Ante esta situación, ambos fueron admitidos en el servicio de Pediatría, donde recibieron atención especializada, controles permanentes y un riguroso plan de recuperación nutricional orientado a mejorar progresivamente su estado de salud.
Durante su permanencia en el hospital, médicos, enfermeras y técnicos asistenciales realizaron un seguimiento constante de los menores, monitoreando su evolución clínica y garantizando una alimentación adecuada que permitiera revertir los efectos de la desnutrición.
Desde el Hospital Regional de Loreto destacaron que la recuperación de ambos niños fue posible gracias al trabajo articulado del personal de salud, que acompañó de manera permanente a las familias durante todo el proceso de tratamiento.
Asimismo, resaltaron la labor de la intérprete Lidia Reyna, quien facilitó la comunicación entre el personal médico y las familias urarinas, permitiendo una atención con pertinencia cultural y una mejor comprensión de las indicaciones médicas.
También se reconoció el apoyo de la Oficina de Referencias, Contrarreferencias y Seguros, encargada de coordinar las gestiones necesarias para asegurar el traslado y retorno de los menores hacia su comunidad de origen, ubicada en una de las zonas más alejadas de la región.
Con el alta médica otorgada, ambos niños emprendieron el viaje de regreso junto a sus familiares, llevando consigo una nueva oportunidad para crecer sanos y continuar su desarrollo. El caso fue destacado por el nosocomio como un ejemplo del trabajo que se realiza para acercar servicios especializados de salud a poblaciones indígenas y comunidades de difícil acceso en Loreto. (K. Rodriguez)





