- Aseguran que la paciencia se acaba, por ahora siguen buscando una explicación ante el gobierno regional de Loreto.

Y siguen exigiendo con razón porque del dinero del Fideicomiso el gobierno regional derivó 25 millones de soles al proyecto de rasantes para cinco asentamientos humanos: Simón Bolívar, Glenda Freitas, 15 de Marzo, La Salud y Pilar Nores.
Sin embargo, adquirieron miles de bolsas donde se rellena la tierra de compacto y pasa a ser la base sólida, que no entregaron. Hace meses están expuestas al sol y lluvia en las instalaciones del gobierno regional de Loreto. Y al paso que van los trámites, todo hace indicar que seguirán ahí por un año más.
Max Saita, secretario del asentamiento humano Simón Bolívar, junto a los dirigentes de los otros pueblos; llegó una vez más hasta el gobierno regional a exigir que se retome la obra de rasantes.
“Hemos enviado muchos documentos solicitando se reinicie la obra de rasantes, que nos comuniquen en qué estado está para poder continuar luego de la paralización por pandemia. Se dijo que empezaba el 01 de julio 2020, luego que el 15 de ese mes, después que en agosto. Ya pasó agosto y nos siguen engañando.
El problema está en que el gobernador no nos atiende a los dirigentes. No dice la verdad, nos sigue mintiendo y mintiendo. Ahora vamos a hablar con el Ing. Ramírez (de Infraestructura), para que nos diga cómo está el proyecto y por qué no arranca y así gastar el presupuesto derivado.
Queremos que nos entregue un documento para nosotros mostrarlo a la población que entre los cinco asentamientos somos miles. Gastamos lo que no tenemos en venir hasta acá y no hay una respuesta positiva” habló el dirigente.
Luego otro que acompañaba la comitiva, señaló: “Ahora que estamos en vaciante deberíamos aprovechar y colocar las bolsas para las rasantes. Dentro de poco nuevamente empezarán las lluvias y se tendrá que parar. Quieren hacer corte financiero, luego deben pasar 3 meses para ver el expediente, entonces ya no se verá este año y las bolsas siguen abandonadas.
Nosotros no tenemos plata para estar viniendo a cada rato, a veces de hambre estamos acá y que sepan que es por irresponsabilidad de las autoridades. La paciencia se agota, todo tiene un límite, nosotros nos debemos a nuestros asentamientos y ellos esperan respuestas positivas. Una y otra cosas nos dicen, pero no solucionan el problema” concluyó.






