- Y compromiso en la investigación criminal.


n una ceremonia cargada de simbolismo y recuerdos, la Policía de Investigaciones del Perú (PIP) celebró el pasado 15 de setiembre su 77° aniversario en el restaurante El Charapoint, distrito de San Juan Bautista, Iquitos. El evento congregó a exdetectives, oficiales en actividad y representantes de instituciones vinculadas al quehacer policial, quienes destacaron el legado de esta institución que marcó un antes y un después en la lucha contra el crimen organizado en el país.
La conmemoración fue organizada por la Asociación de Suboficiales y Oficiales PNP, la Asociación Profesional de Detectives del Perú y la Cooperativa de Ahorro y Crédito PNP Santa Rosa de Lima – filial Iquitos. Como antesala, se desarrolló un campeonato relámpago de fulbito entre equipos conformados por detectives de la PIP, miembros de la Guardia Civil, Guardia Republicana y la actual Policía Nacional del Perú, en un gesto de unidad y fraternidad.
Durante el acto central, se rindió homenaje a los fundadores y pioneros que cimentaron la investigación policial moderna en el Perú. En este contexto, se reconoció de manera especial la trayectoria de don Pedro Luis Vergara Matta, veterano investigador que dejó huella en la institución y que se convirtió en referente para varias generaciones de detectives.
Los asistentes entonaron el Himno Nacional y el Himno del Detective PIP, sellando la ceremonia con un brindis y un almuerzo de camaradería, donde se evocaron historias de casos emblemáticos y se reafirmó el compromiso con los valores de verdad, justicia y servicio a la ciudadanía.
La PIP, creada en 1948 y posteriormente integrada a la Policía Nacional del Perú en 1988, continúa siendo recordada como una fuerza clave en el fortalecimiento del sistema judicial y en el desarrollo de técnicas de investigación criminal. Su legado permanece vivo, especialmente en regiones como Loreto, donde muchos de sus hombres y mujeres entregaron años de vida a la lucha contra la delincuencia.
Más allá de su desaparición institucional, la PIP sigue representando un símbolo de honor y perseverancia, inspirando a las nuevas generaciones de policías a mantener vigente la misión de proteger a la sociedad con disciplina, profesionalismo y mística de servicio.
(C. Ampuero)





