Hace unas dos décadas que venimos escuchando sobre los “errores” que se cometen en los proyectos de infraestructuras y otros, desde los gobiernos municipales y regionales, por lo que estos no pueden ser aprobados para el pase correspondiente a la fase de financiamiento y ejecución.
Vimos cómo ciertas autoridades traían profesionales de otros lugares del país para, dice, solucionar ese vacío de expertos que no contamos y así los proyectos puedan ser aprobados en los ministerios de Lima, principalmente para que puedan lograr el visto bueno y así llegar al ministerio de Economía donde dan la luz verde para el uso de los recursos.
Sin embargo, ni con los profesionales traídos de otros lugares del país, especialmente de Lima se lograban que los proyectos no sigan teniendo tantos errores y por lo tanto los proyectos quedaban en los cajones casi archivados.
Este tema se tocó ante cuanta autoridad ministerial se podía, y la pregunta principal era ¿tan difícil es lograr un proyecto sin errores?, y porque los especialistas que son servidores del Estado no actúan de soporte para solucionar los problemas técnicos administrativos o legales que se podrían presentar. Todo parecía entrampado.
Hasta que ciertos alcaldes empezaron a hablar como un “secreto a voces”, tienes “que matricularte” con un “equis” porcentaje para tu proyecto sea aprobado. Lo que resultaba indignante y venían de ciertos servidores nombrados de los ministerios coludidos con los funcionarios de turno. Una decepción más del sistema que impera y así era y seguirá, tal vez.
Por supuesto, que los del gobierno nacional de turno no aceptaban y decían que se carecía de los profesionales idóneos para solucionar este tema. Fue un alcalde de la región Ayacucho que pudo grabar como un alto funcionario del ministerio de Economía le solicitaba en adelanto el 3% del valor de un proyecto que tenía que aprobarse, para dar paso a su financiamiento.
Y fue en una reunión en Lima, en Palacio de Gobierno donde estuvimos presentes, cuando un colega ayacuchano le dijo al presidente Martín Vizcarra, cuáles iban a ser las medidas correctivas y respondió que estaba en investigación, se supo después que hubo sanciones y despidos con estos servidores, que se sabe no actúan solos, muchas veces con la venia del más alto nivel. El proyecto del alcalde ayacuchano pudo aprobarse y no pagó el porcentaje que le pedían.
Por eso, es importante que las autoridades se armen de valor y denuncien estas modalidades de corrupción, donde también muchos siguen el juego porque de ahí viene la cadena de porcentajes a los que ejecutarán la obra. Bueno, se está dando una reunión en Lima de todos los gobernadores del país, ojalá los decentes que sí existen encaren sobre estas trabas de la corrupción. Se tiene que hablar claro y directo.






