- En Iquitos realizaron el “homenaje” el día de ayer en el Cuartel Vargas Guerra, sin la presencia de las autoridades civiles.


Siendo que en todo el país y el mundo se conoce que el Día de la patrona de las F.F.A.A se celebra hoy 24 de septiembre con la acostumbrada misa en la principal Iglesia de Iquitos, para luego proceder a la procesión por la plaza de armas y finalmente, la ceremonia entre las autoridades civiles y militares.
La Virgen de las Mercedes es la Patrona y Gran Mariscala de las Fuerzas Armadas del Perú, y su festividad siempre es el 24 de septiembre. Un día importante para el país que honra a quienes protegen la nación. La devoción hacia ella fue reconocida formalmente en 1823 por el Congreso Constituyente, vinculada a su participación en eventos históricos y en el simbolismo de libertad y protección.
En el marco del Día de las Fuerzas Armadas (hoy 24 de septiembre, no ayer), la Marina de Guerra, el Ejército y la Fuerza Aérea del Perú rinden una significativa diferencia a la sagrada imagen de la Virgen de la Merced, Gran Mariscala y Patrona de las Armas del Perú.
Hoy no habrá procesión en la plaza de armas de Iquitos, el público acostumbrado a acompañar fervientemente a la virgen en dicha ceremonia, quizá no entienda qué ha pasado.
No habrá pedidos y oraciones de protección para sus familiares, así como para los miembros de las instituciones armadas. No habrá nada, porque decidieron hacerlo de manera privada, donde ni las autoridades civiles ingresaron. Jamás se ha visto eso en Loreto.
La responsabilidad de la ceremonia estuvo a cargo de la Comandancia de la Guarnición de Iquitos, a la cabeza el vicealmirante Gian Marco Chiapperini Faveiro. Sin embargo, ante su ausencia, no estaba en Iquitos, la responsabilidad recayó en el general de división del ejército Miguel Ángel Álvarez Villalobos.
Todos saben que hoy se conmemora el cuadragésimo octavo aniversario de las gloriosas Fuerzas Armadas del Perú y homenaje a la Virgen de las Mercedes como gran Mariscala y Patrona de las armas del Perú. Hoy es que los integrantes de las fuerzas armadas ratifican su compromiso con la Nación en el fortalecimiento de la seguridad, defensa y el desarrollo nacional; no ayer 23 de septiembre.
Hoy se ha perdido no solo el respeto hacia la Mariscala, se le ha desairado, como se ha desairado a la población de Iquitos y a las propias fuerzas armadas, pues en esta ceremonia la población reconoce el esfuerzo y sacrificio del personal militar que forma parte del Ejército, la Marina de Guerra y la Fuerza Aérea del Perú. Además, le negaron la oportunidad para que el pueblo agradezca la participación de las fuerzas armadas en momentos difíciles por los que atraviesa la Patria.
Muy lamentable, por cierto. Se espera que el próximo año no ocurra esta situación desubicada y poca empática con la gente. Que la ceremonia sea abierta, que inviten a las autoridades civiles, que dejen a la población participar de la procesión donde puedan hacer sus pedidos a la Virgen en el recorrido público. No hacer una procesión en un cuartel, a su medida, a la que incluso, nunca llegó el vicealmirante de la Marina.





