Casi todos los días tomaba un vaso de cerveza cada vez que le entraba la depresión. A sus 37 años empezó a recordar cada momento de su infancia, su adolescencia y su adultez.
En los últimos meses, Ruderico Ocampo Inuma estaba diferente, estaba molesto, casi siempre discutía con sus familiares y se metía a su cuarto encerrándose por varias horas.
Según Joel Fasanando, tío del infortunado, Ruderico de un día a otro empezó a preguntar por sus padres y sus hermanos a quien nunca los conoció.
Esto tal vez hizo que empezara a refugiarse en el alcohol. Pero lamentablemente la noche del último jueves no soportó más y decidió acabar con su vida.
Tras intercambiar palabras con su prima y mientras sus demás familiares veían el partido entre Perú y Argentina, se metió a su cuarto, cerró la puerta con tranca.
Luego cogió una sábana, la paso por encima de la viga, se ató al cuello y se lanzó al vacío.
Un fuerte remezón sacudió la casa, las personas allí notaron algo extraño, fueron a ver qué es lo que había pasado y notaron la puerta cerrada del cuarto de Ruderico. Botaron la puerta ingresaron a la habitación y se encontraron con el macabro hecho.
Su primo y su tío le bajaron de la viga, el hombre aún estaba con vida pero lamentablemente no resistió. Minutos después llegó personal de la policía nacional y los médicos forenses quienes hicieron el levantamiento del cadáver.
Los restos de Ocampo Inuma vienen siendo velados en el pasaje Porvenir Nº 62 por la cuadra 19 de la calle Putumayo, distrito de Iquitos.
(C. Ampuero)






