Comité especial de licitación del Hospital Regional
*Un asunto de vida o muerte para una persona que sufre de los riñones.
*Atención ambulatoria la siguen recibiendo en clínica que precisamente hizo observaciones al proceso de licitación.
*A la hora de la entrega de Buena Pro, no se presentó. Es decir, le vienen cancelando directamente por los servicios prestados.
Por: Luz Marina Herrera.
Cada vez que un periodista osa publicar informaciones fidedignas, alcanzadas precisamente por personas que conocen cómo manejan algunas autoridades sus adquisiciones al interior de las instituciones públicas, donde el dinero del Estado sale más rápido que conseguirlo en la actividad privada, los responsables se indignan y se sientan a redactar cartas notariales inmensas.
Documentos “aclaratorios” que en vez de aclarar al periodista, lo tratan de intimidar y dejarlo como un discapacitado mental, además de irrespetuosos ante la función pública que ellos desarrollan. Es decir, le cargan la incapacidad funcional al periodista y al medio de comunicación donde labora.
Eso ocurrió la semana pasada con el Hospital Regional de Loreto, cuando se publicó sobre los miles de soles (15 mil) que gastarían en tres carpas a utilizarse solo en eventos desastrosos. Así decía el objeto de la convocatoria. Ahora, nuevamente queremos reseñar la incapacidad de los responsables de confeccionar las bases para la convocatoria del servicio de atención ambulatoria de Hemodiálisis del hospital regional. Quedamos a espera de otra carta notarial.
El pasado 25 de noviembre a las 10 y 30 de la mañana, en la sala de reuniones del mencionado nosocomio estuvieron presentes los miembros del Comité Especial de la mencionada convocatoria, presidido por Eduardo Vásquez Lozano (Nefrólogo), Ederly Grández Paredes y William Ezeta Mendoza. Junto a ellos el notario Jorge Cavides y el veedor de OCI Edison Terrones Ochoa.
Desde el 18 de julio se sacó la resolución 150-2014 donde se les designó para conducir el proceso de selección, así como el memorándum 1553 donde se aprobaban las bases administrativas. Cinco meses para convocar un proceso de importancia suprema para los afectados de los riñones con valor referencial de 1´476 mil 944 soles, que al final declararon desierto. Cómo se puede llamar a esa gestión: ¿capaz o incapaz?
Ya en el acto del proceso (25 de noviembre 2014), el presidente del comité llamó a los participantes en el orden en que se registraron para participar, con la finalidad que entreguen sus propuestas. Ahí dice recién evidenciaron que el único participante inscrito fue la empresa “Centro de Hemodiálisis y Diagnóstico Jesús de Nazaret EIRL”, que se inscribió el pasado 6 de octubre de 2014, a quien lo llamaron 03 veces y no estuvo presente en el acto de Buena Pro por lo que se le consideró como desistido.
Entonces, como al parecer a los funcionarios capos del hospital regional no les interesa pagar el servicio de una clínica a través de un proceso completamente formal y licitado entre varias clínicas de la ciudad; lo más fácil y que además les permite la Ley; fue declarar DESIERTO el proceso, toda vez que el único participante inscrito no estuvo presente.
CLÍNICA JESUS DE NAZARET: FELIZ CON EL FALLO DEL COMITÉ ESPECIAL.
Y es que como nunca antes el Art. 32 de la Ley de Contrataciones del Estado D.L. 1017, modificado por la Ley 29873 y el Art.78 del Reglamento de la ley de Contrataciones del Estado y su modificatoria D.S. 138-2012, les vino como anillo de oro al dedo.
Como la empresa no se presentó, reiteramos, la misma que antes había hecho dos observaciones para dilatar el tiempo, se declaró desierta la convocatoria. Y es que de la entrevista hecha al jefe de hemodiálisis del mencionado hospital, se pudo conocer que el Centro de Hemodiálisis y Diagnóstico Jesús de Nazaret EIRL, que está ubicada en la Calle Cahuide 209, a 03 cuadras de la Facultad de Enfermería de la UNAP, cuyo gerente es Santos Francisco Grados Figueroa, es quien desde hace meses viene brindando el servicio de diálisis a los pacientes afectados de los riñones que atiende el Hospital Regional de Loreto. Muchos de ellos cubiertos por el SIS, quien hace desembolsos adelantados para que cancelen los servicios prestados.
El último fin de semana pudimos llegar hasta la calle Cahuide, para tratar de dialogar con algún responsable de la empresa sin obtener resultados positivos. Quisimos conocer si realmente brindan el servicio completo, ya que en las bases se especifica que deben contar con banco de sangre, así como una ambulancia y otros detalles que son vitales para los pacientes que ahí reciben el servicio.





