- Enfermera involucrada se encontraba inhabilitada.
- Médico es investigado y está suspendido de funciones.
Luego de la muerte de la joven Stephany Caman, durante una intervención quirúrgica clandestina en un consultorio improvisado al interior de una vivienda, los dos profesionales de salud involucrados (un médico y una enfermera), se encuentran en el ojo de la tormenta. En esa línea, tanto el Colegio Médico como el de Enfermeras brindaron declaraciones.
En primer lugar, la decana del Colegio de Enfermeras de Loreto, Flor Marapara, comentó que si bien la enfermera Doris Rojas Romero (implicada), egresó de la Universidad Nacional de la Amazonía Peruana (UNAP), no registra haber ejercido su profesión en Loreto, puesto a que radicó los últimos 20 años en Brasil. Asimismo, resaltó que no se encontraba habilitada por el colegio profesional.
“Lamentamos este hecho y pedimos a las autoridades que lleven a cabo las investigaciones con la celeridad correspondiente. Asimismo, exhortamos a los ciudadanos a cuidar su salud y acudir a establecimientos que cuenten con todos los equipamientos y profesionales para garantizar su seguridad”, declaró.
Del mismo modo, señaló que para cerciorarse de que las profesionales cuentan con la acreditación debida, la población puede acceder al portal del Colegio de Enfermeras del Perú, ingresar el nombre de la enfermera a consultar, y sabrá si la persona está habilitada o no.
Por otro lado, el decano del Consejo Regional Loreto del Colegio Médico del Perú, Miguel Pinedo, manifestó que iniciaron investigaciones de oficio al doctor involucrado, Junior Pérez Curto, y se aplicarán las sanciones correspondientes de acuerdo al estatuto y código de ética.
“Lamentamos el deceso de la señorita, y efectivamente, realizaremos una investigación a través de nuestro comité de ética. A partir de las conclusiones que presenten, podremos tomar una decisión para sancionar al médico involucrado”, comentó.
Pinedo enfatizó en que el médico investigado se encuentra suspendido para el ejercicio de su labor. Además, la sanción a aplicar podría llegar a la inhabilitación para ejercer su profesión, acordé a la gravedad de los hechos ocurridos.
Según la base de datos del Colegio Médico del Perú, Junior Pérez Curto no contaba con una especialización en cirugía estética y estaba registrado como médico general. Lo cual no lo facultaba para realizar el tipo de cirugía que practicó a la joven difunta. (A. Padilla)





