- Psicólogo Carlos Paz Cabezas.
La desazón que nos dejó el último partido de la selección peruana nos puede llevar a sacar temas interesantes al debate, como por ejemplo, la importancia del ámbito emocional en el deporte y sobre todo, cuando hablamos de niños o adolescentes. Para profundizar este tema, pudimos conversar con el psicólogo Carlos Paz Cabezas, quien nos habló de la importancia del aspecto mental y emocional en los procesos formativos.
Paz Cabezas indicó que, en primer lugar, siempre debe existir un psicólogo en el comando técnico de las academias y clubes deportivos, quien deberá encargarse del desarrollo de las competencias emocionales (Autoestima, auto concepto, toma de decisiones, asertividad), facultades que prepararán al menor para enfrentar y sobrellevar situaciones de mucha tensión.
Del mismo modo, comentó que este acompañamiento hará posible que el joven deportista aprenda a lidiar tanto con el triunfo como con la derrota. En el primer caso, evitar que el triunfo lo vuelva autosuficiente, y en el segundo, aprender a ver la derrota como una “oportunidad” y no como un fracaso. En otras palabras, que sea un punto de partida para autoanalizarnos y continuar hacia adelante con las correcciones correspondientes.
“Debemos reformular la idea de la derrota, que no es más que una situación que nos invita a mejorar nuestra performance, es decir, la derrota debería verse como una oportunidad para corregir, mejorar y continuar”, declaró
Por otro lado, resaltó que la familia juega un papel importantísimo, y que debe estar a la par del acompañamiento técnico de la academia. Paz Cabezas explicó que los padres no deben ni minimizar ni maximizar los errores de los niños, sino que deben ayudarlos a gestionar sus emociones. Es decir, reconocer el enojo, la frustración y el dolor, para asimilarlos y seguir.
“En cualquier oficio o profesión de los hijos, los padres deben acompañar. Cuando hablamos de futbol o cualquier área del deporte debemos ir mas allá, es el desarrollo de valores, de control emocional y potenciar habilidades sociales. Una persona adulta tal vez analiza y tendrá un nivel de solución al conflicto emocional, pero ante un niño, que está con un pensamiento todavía abstracto, tenemos que ser empáticos y acompañarlos en su dolor”, manifestó el experto.
Además, indicó que el hecho que un jugador de futbol de futbol pase por una caída o situación difícil, puede ser usado como un ejemplo para los niños que los idolatren, pues se puede enfocar desde el aspecto en que fallar es humano y que la derrota es parte del proceso para convertirnos en mejores personas.
(A. Padilla)





