El debate político no está presente. Sí lo está la manipulación de las masas, el manejo de la información mediática, la denuncia improbable y, cómo no, el insulto, la diatriba y la calumnia, que, con el correr de los días, harán sentir su presencia con más acentuación, lo que desembocará en agresiones físicas, así no sea éste el deseo de nadie en su sano juicio.
El debate político, argumentado, con propuestas dignas de tomarse en cuenta para el desarrollo de nuestros pueblos, aún no se ha hecho presente. Estamos en una fase de demolición de las bases que sostienen los movimientos políticos, léase de los líderes de cada uno de ellos.
No solo de un lado o un bando viene el ataque y la defensa-ataque. Es una guerra de dimes y diretes que no se sustentan en nada, que son pura jeta y baba, que no sirven para nada que no sea al innoble propósito de mancillar honras y dignidades, a que toda persona tiene derecho.
Es así que a diario, el Poder Judicial es depositario de denuncias que al final terminan en nada, porque a juicio de los magistrados no se sustentan en pruebas que corroboren lo acusado. Si estarían bien planteadas, tuvieran otro resultado, el final que se llama hacer justicia.
Esto, ha generado una carga que distrae a casos que sí están bien llevados, debidamente sustentados con pruebas irrefutables, los que deben ser resueltos con celeridad y serenidad a decir del presidente de la Corte Superior de Justicia de Loreto.
Abrigamos la esperanza de que el ambiente político supere el presente, que se airee con las exposiciones de propuestas que nos lleven a un futuro promisor y más que todo que lo que digan los candidatos sea de corazón, de buena fe, que el pueblo no merece mentiras, sino respeto, porque al final es quien decidirá.
Lo Último
Debates
Date:





