- Que alquilaba ropa a visitantes del penal.
La reciente detención de Patricia Souza Cancino, de 46 años, ha generado controversia en Iquitos. La mujer, conocida por brindar servicios de alquiler de faldas y pantalones fuera del penal de la ciudad, fue intervenida por agentes de la Región Policial Loreto en la avenida Guardia Republicana, distrito de Belén.
De acuerdo con la Policía, Souza es investigada por los presuntos delitos de extorsión y receptación de celulares robados, en el marco de una operación contra la delincuencia organizada. Durante la intervención, los agentes incautaron tres celulares (uno de ellos reportado como robado ante OSIPTEL), S/ 2,632.50 en efectivo, tarjetas bancarias y un cuaderno con registros de transacciones vía Yape. Todo el material fue trasladado al DEPINCRI para las diligencias del caso con participación del Ministerio Público.
No obstante, la medida ha generado reacciones divididas en redes sociales. Numerosos ciudadanos salieron en defensa de la mujer, a quien describen como una trabajadora que desde hace años ofrece un servicio conocido y tolerado por las autoridades: alquiler de prendas adecuadas para ingresar al penal y custodia temporal de objetos personales, como dinero o celulares, que no están permitidos dentro del establecimiento.
Para muchos, el caso revela la fina frontera entre la economía informal y el delito que se desarrolla en torno a los centros penitenciarios, donde la falta de servicios oficiales deja espacio a actividades improvisadas.
Las autoridades deberán esclarecer si Souza actuaba con conocimiento de causa o si su labor fue malinterpretada. Mientras tanto, su caso reabre el debate sobre la criminalización del trabajo informal y la necesidad de regular los servicios que surgen en zonas penitenciarias para evitar situaciones similares.
(C. Ampuero)





