- Expresó el aún presidente de ORPIO y dentro de poco presidente de AIDESEP Jorge Pérez Rubio.
Ojalá que la cruda realidad en la que por años han estado sumidos los hijos de los pueblos indígenas, así como mestizos, cambie en algo con las nuevas políticas que pueda impulsar el nuevo gobierno nacional.
Ayer se pudo entrevistar a Jorge Pérez, sobre la importante iniciativa del bloque indígena Napo, Bajo Amazonas, Putumayo que luchará por conseguir mejoras para los pueblos originarios. Dentro del diálogo expresó algo muy preocupante respecto a los jóvenes que terminaban sus estudios en las comunidades.
“Uno de los temas importantes que verá esta plataforma, es la educación de los jóvenes indígenas. La Beca 18 es un programa social selectivo. De unos mil jóvenes que terminan secundaria, solo unos cinco llegan a contar con una beca.
El resto queda en sus zonas para servir al narcotráfico, a la minería ilegal, porque no tienen otras posibilidades. Se tiene que ver cómo dar un mayor soporte a los jóvenes, como, por ejemplo; acceder libremente a las universidades y ver cómo solventar estando adentro” mencionó Pérez.
De otro lado. Llegó una dirigente de la comunidad de “Flor de Coco” señaló que ellos no son digitados por la empresa petrolera Perenco, como usted lo declaró…
-Proteger a los pueblos indígenas en aislamiento y contacto inicial (piaci), es deber del Estado. En Colombia el Estado los protege de manera adecuada. Igual en Ecuador, en Brasil, Paraguay. Incluso se han creado normas internacionales para la protección, el Estado lo hace.
No se está cogiendo el territorio de nadie, recién se hace el estudio. La fase final es la categorización en donde se fijan límites y no solo de parte nuestra, sino de una comisión multisectorial del Piaci donde están universidades, iglesias, ministerios en votación conjunta.
Todo tiene que ser verificado con fotografías, pruebas etc. recién después llega la categorización del área. Reitero en decir que la empresa petrolera les ha inoculado con información falsa y hasta hostil. La empresa no quiere que en su entorno haya pueblos indígenas altamente vulnerables a las actividades extractivas y contaminantes.






