- Familias afectadas temen ahora la llegada de la creciente y piden materiales para levantar techos provisionales.


Las familias afectadas por el incendio ocurrido en el asentamiento humano Amistad, en el distrito de Belén, continúan a la espera de ayuda para reconstruir sus viviendas, señalando que hasta el momento no han recibido materiales que les permitan iniciar la recuperación de sus hogares tras la emergencia.
Los damnificados indicaron que, pese a la magnitud del siniestro que dejó varias casas reducidas a cenizas, ninguna autoridad ha llegado con madera, calaminas u otros insumos básicos para empezar a levantar al menos estructuras provisionales.
La preocupación aumenta debido a que la creciente de los ríos ya comienza a sentirse en la zona, lo que representa un nuevo riesgo para las familias que hoy permanecen a la intemperie o refugiadas en viviendas de vecinos y familiares.
Los moradores recordaron que antes del incendio muchas de las casas contaban con segundas plantas, donde podían resguardar sus pertenencias durante la temporada de inundaciones. Sin embargo, tras perderlo todo, ahora no cuentan con espacios seguros para protegerse ante una eventual subida del agua.
En medio de la incertidumbre, varias familias han improvisado carpas y cobertizos con plásticos y restos de materiales recuperados entre los escombros, intentando proteger a los menores y adultos mayores del sol y la lluvia.
Uno de los afectados, Dionisio Manuyama, quien sufrió un profundo corte en el empeine del pie izquierdo mientras intentaba rescatar a sus nietos durante el incendio, agradeció la atención médica recibida tras la difusión de su caso.
No obstante, reiteró el pedido urgente de apoyo con materiales de construcción para poder instalar al menos techos provisionales y empezar a reconstruir su vivienda junto a su esposa, con quien perdió todas sus pertenencias.
Las familias del A.H. Amistad esperan una pronta intervención de las autoridades y el respaldo solidario de la ciudadanía para superar esta difícil situación y evitar que una nueva emergencia los vuelva a sorprender en condiciones de vulnerabilidad.
(K. Rodriguez)





