-Están en todas partes como los lustrines en su época.
-La cuota por el «servicio brindado» es una voluntad y no una obligación.
Para quienes tienen que transitar en moto por la ciudad y estacionarse en varios lugares durante el día, resulta un serio problema tratar con los cuidadores de motos, quienes se prestan a colocar cartones sobre los asientos en señal de cuidado del vehículo.

Esta actividad se ha venido acrecentando a lo largo de los últimos años por diversas razones, principalmente la migración del campo a la ciudad de mucha gente que al final no encuentra otra opción laboral. Lo que es legítimo en cuanto al derecho al trabajo.
Sin embargo, venimos observando que cada vez se torna violento verbalmente ese «trato de cuidar» la moto, sobre todo al momento de alcanzar el reconocimiento monetario del «servicio obligatorio» brindado.
En la segunda cuadra de la calle Morona, por ejemplo, una persona con apariencia de haber ingerido alcohol o estar bajo los efectos de algún tipo de droga, rechaza con palabras soeces si no está conforme con el monto entregado por el «cuidado» y balbucea palabras amenazantes.
Similar situación se observa a lo largo de la calle Próspero, en el frontis de instituciones como la municipalidad de Maynas, la Corte Superior de Justicia, en el perímetro de los mercados, por la calle 9 de Diciembre, aunque en esta última zona se diría están los cuidadores más educados.
Este nuevo oficio ya representa un problema social que quizá requiera un mínimo de organización porque no se debe permitir que el propietario de un vehículo perciba un chantaje sutil a la hora de estacionar su vehículo, como con una expresión «por acá hay mucho ratero».
La presencia masiva de cuidadores hace recordar la época de la gran cantidad de lustrines que recorrían por la ciudad y que motivó a grupos sensibles a organizarlos y que tengan un mínimo de asesoramiento por el oficio que desempeñan por parte de la municipalidad. Quizá es el momento de organizar a los cuidamotos. (DL)






Seguimos en desorden la autoridad edil debe regular el trabajo de estos cuidadores que realmente (veamos en la calle Prospero) practicamente cierran las calle y las veredas
A mi me malograron mi moto porque no tenia sencillos,ellos se hacen los propietarios de la calle