- El área protegida abarca más de 160 mil hectáreas de bosques amazónicos en frontera con Colombia y será cogestionada por comunidades indígenas y el Estado.


El Perú cuenta desde hoy con una nueva área natural protegida: la Reserva Comunal Bajo Putumayo Yaguas (RCBPY). Mediante el Decreto Supremo N.° 020-2025-MINAM, el Gobierno oficializó este espacio que protegerá 160 604 hectáreas de bosques amazónicos en la frontera con Colombia, consolidando un esfuerzo de siete años de trabajo conjunto entre el Ministerio del Ambiente, 13 comunidades nativas y diversos aliados estratégicos.
La creación de la reserva es resultado de un proceso de diálogo y confianza mutua entre el Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado (SERNANP), federaciones indígenas locales y organizaciones no gubernamentales y multilaterales. Como parte de este camino, se desarrollaron talleres en lenguas originarias, espacios inclusivos para mujeres y jóvenes, además de pasantías que permitieron conocer los beneficios de la cogestión de áreas naturales.
El proceso culminó en marzo de 2025 con la firma del acta de consulta previa, donde las comunidades y el Estado suscribieron acuerdos claves para garantizar una gestión participativa y sostenible de esta nueva área protegida.
La Reserva Comunal Bajo Putumayo Yaguas se ubica en el distrito de Yaguas, provincia de Putumayo, región Loreto, y resguarda cuatro ecosistemas y dos ecorregiones amazónicas. En este territorio se concentra el 65% de las especies de peces de agua dulce del país y el 32% de los mamíferos registrados a nivel nacional. En total, se han identificado 4554 especies de flora y fauna, de las cuales al menos 70 están en situación de amenaza.
La biodiversidad del área tiene un valor directo para la población local: el 73% de la población económicamente activa depende de recursos naturales. Con la nueva reserva, se abren oportunidades de desarrollo sostenible a través del manejo de productos como aguaje y huasaí, la crianza de taricayas, la pesca de especies nativas y el impulso del turismo comunitario.
Los pueblos Bora, Ocaina, Kichwa, Murui-Muinani, Yagua y Ticuna asumirán un rol central en la cogestión mediante un Ejecutor de Contrato de Administración (ECA), que permitirá tomar decisiones conjuntas con el SERNANP sobre el futuro del territorio. Este modelo busca fortalecer la gobernanza indígena y la protección de sus derechos colectivos.
Además de asegurar la conservación de la biodiversidad, la reserva contribuye a reforzar la presencia del Estado en la frontera norte y a enfrentar amenazas como la pesca, tala y minería ilegal. En articulación con Colombia, se impulsará un corredor ecológico transfronterizo que garantizará la protección de uno de los paisajes amazónicos más diversos y estratégicos del país. (K. Rodriguez)





