- Con 46 años de trabajo esforzado y honrado al servicio de la justicia, culminó su trayectoria en el Poder Judicial el servidor Manuel Villacorta Mozombite.

Ayer, el “doctor Villita”, como se le conoce de cariño, desempeñó su último día de labores en la Corte Superior de Justicia de Loreto, al alcanzar el límite de edad y pasar a la jubilación. Su dilatada e íntegra carrera fue reconocida en una emotiva ceremonia encabezada por el presidente Reynaldo Elías Cajamarca Porras, quien destacó el compromiso profundo del señor Manuel Villacorta y su continuidad laboral, exenta de quejas.
El evento, realizado en el auditorio de esta sede judicial, contó con la presencia de familiares, compañeros de trabajo y jueces, quienes le dieron muestras de afecto y los mejores deseos.
Dentro del programa, la presidenta de la Sala Civil de Loreto, Dra. Roxana Chabela Carrión Ramírez, junto a la trabajadora de este órgano superior, Alina Pixoto Soplín, le entregaron un presente recordatorio. Un gesto adicional provino del grupo de amigos del deporte judicial, con una alocución de gratitud a cargo del administrador (e) Freddy Sifuentes Ríos.
Luego, a micrófono abierto, se concedió espacio para los colegas que quisieron expresarle un mensaje. Todos coincidieron en resaltar sus cualidades de bondad, su calidad de ser humano y su perseverancia. En una de las anécdotas, el señor Manuel Villacorta le comentó al juez José Chumbe Silva que pensó en rendirse cuando el Poder Judicial inició la transición de la máquina de escribir a la computadora, allá por los años 2000. Sin embargo, empezó a seguir los cursos de informática que brindaba la Corte y culminó con las más altas calificaciones. Una actitud que demuestra que, a pesar de la edad o los cambios, siempre es posible adaptarse y avanzar en el crecimiento profesional.
Conmovió a los presentes la frase con la que se despidió el doctor Villita:
“Siempre díganlo: ‘Te quiero, Poder Judicial’”; en referencia al verdadero sentido de la función pública y a la convicción del aporte que jueces y servidores brindan a la población a través del servicio de justicia, especialmente a niños, adolescentes, madres y personas adultas mayores, quienes esperan una justicia más sensible, humana y de calidad.





