-Evento de tres días unificó a Líderes Indígenas 
Más de 25 líderes de comunidades indígenas Shipibo de las regiones de Ucayali y Loreto del Perú se reunieron en Pucallpa, en la oficina de la Organización Regional AIDESEP Ucayali – ORAU, para discutir la amenaza inminente de la exploración petrolera en sus territorios. Esto marca una nueva ola de explotación petrolera en la Amazonía, haciendo ver a la última ola insignificante en comparación con el 75% de la Amazonía peruana ahora dividida en Lotes petroleros y por lo tanto, disponible para la exploración y producción de petróleo.
Las compañías petroleras en la Amazonia tienen una larga historia de entrar en las comunidades indígenas ganando apoyo al hacer promesas de desarrollo, y luego creando división y luchas internas entre los miembros de la comunidad, y destruyendo el tejido cultural y ambiental que ha hecho prosperar a las comunidades durante cientos de años.
El objetivo de la reunión: «COMPARTIR LAS EXPERIENCIAS DE LAS COMUNIDADES AFECTADAS POR LA ACTIVIDAD PETROLERA» fue para las comunidades recientemente afectadas, para escuchar las experiencias de las comunidades ya afectadas por años de presencia de compañías petroleras, aprender sobre sus derechos de expertos legales de Earth Rights International y del Programa para la Defensa de los Derechos de los Pueblos Indígenas -PDDI- y crear un plan regional, en colaboración con ORAU, de cómo crear una red de trabajo educada y unida de los pueblos indígenas.
El apu de Canaan, una comunidad Shipibo cerca a la ciudad de Contamana. El primer día del taller estuvo dedicado al compartir de experiencias por los líderes que ya están afectados por la contaminación petrolera en sus territorios. El apu (líder de la comunidad) de Canaán, una comunidad Shipibo cerca a la ciudad de Contamana, en la región Loreto de Perú, habló de cuando las compañías petroleras entraron por primera vez a su comunidad hace 35 años.
Le dijo a la audiencia acerca de los muchos derrames de crudo en sus arroyos (su principal fuente de agua libre, potable) y cómo iban a bañarse ahí, y comían a las aves que habían muerto en el mismo lugar, sin saber lo que era. «También lo utilizamos para alisar nuestro pelo, para que esté brillante. Es por eso que tantas personas en Canaan ahora son calvos», bromeó. Pero dejando las bromas de lado, habló con tristeza acerca de las divisiones creadas entre los miembros de la comunidad y comunidades vecinas, sobre el aumento de casos de cáncer y otras enfermedades en su comunidad, el alcoholismo y la descomposición cultural que se han producido desde la llegada de los «petroleros».
Alfonso López, el líder de ACODECOSPAT, una federación del pueblo Kukama Kukamilla, habló a continuación sobre su experiencia con las compañías petroleras en su hogar en el río Marañón, en Loreto. Habló sobre el dinero que las compañías petroleras le ofrecieron para que puedan entrar en su comunidad, y que cuando él no aceptó, la campaña que emprendieron contra él, poniendo a los miembros de su propia comunidad en su contra. Habló acerca de los varios derrames de petróleo que contaminaron su agua y la complicidad del gobierno en ocultar estos hechos.
«Ellos saben perfectamente bien que nosotros bebemos esa agua, que comemos esos peces. Nuestra vida no significa mucho para ellos, tal vez nada. Pero no podemos simplemente sentarnos y llorar, tenemos que ponernos de pie como líderes. Ellos están violando nuestros derechos».
En el segundo día de la reunión, la Dra. Lily La Torre y Marissa Vahlsing de Earth Rights International y el Dr. Jorge Tacuri del PDDI, explicaron a los participantes sus derechos a nivel nacional e internacional. La Dra. La Torre distribuyó Constituciones peruanas y el Convenio 169 de la OIT sobre derechos indígenas de las Naciones Unidas, descomponiendo cada artículo en una forma fácil de entender. Fue bastante poderoso ver a muchos de los participantes leer la Constitución de su país por primera vez, y ser capaz de entender su lenguaje y sus derechos.
Marissa Vahlsing, abogada de Earth Rights International. Marissa Vahlsing, una graduada de Derecho de la Universidad de Harvard, explicó las estrategias de las empresas petroleras: su deseo de llegar como «buenos vecinos», haciendo promesas de desarrollo y empleos, y ofreciendo agua potable. «Nadie va a ir en contra de las mismas manos que están abasteciendo de agua potable», dijo. Explicó que para evitar acciones legales en contra de ellos, las empresas tratan de dejar que pase el periodo legal establecido de dos años, al ofrecer falsos acuerdos, proyectos y creando división dentro de las comunidades.
El tercer día comenzó con una gran actividad de Foro-Teatro, organizada por Alianza Arkana, en la que los líderes fueron divididos en dos grupos, y se les pidió que crearan una escena teatral de cómo las compañías de petróleo podría afectar (tanto de forma positiva como negativa) el bienestar de la comunidad. Ellos compartieron escenas de las compañías petroleras ofreciendo dinero a las autoridades de la comunidad para comprar alcohol, a espaldas de los miembros de la comunidad, y la división y peleas internas creadas en consecuencia. Después de cada presentación, se pidió a los asistentes que hablen sobre el problema y cambien la escena para considerar un mejor resultado. En cada caso, las nuevas escenas terminaron con la expulsión de las compañías petroleras de sus territorios.
Luego, los participantes trabajaron en grupos para diseñar una estrategia regional de capacitación y vigilancia. La declaración final acordaba: oEstablecer un Comité de Vigilancia del Petróleo en cada comunidad.
* Llevar a cabo capacitaciones y talleres en cada una de las comunidades afectadas, para que todos los miembros de la comunidad sean conscientes de sus derechos y los obstáculos que enfrentan.
* Elaborar una Mesa de Trabajo Regional sobre Petróleo, integrada por los presidentes de las federaciones indígenas y las comunidades, con una posición articulada y firme sobre la explotación petrolera en la región.
*Dar seguimiento a todas las etapas de las actividades petroleras en la zona.
Los participantes se fueron de la reunión con una mayor conciencia de sus derechos y un mayor conocimiento de la realidad del desarrollo petrolero en la zona. Ellos acordaron compartir lo que aprendieron con miembros de su comunidad, y ORAU y Arkana Alianza acordaron seguir actuando en la construcción de capacidades y en el seguimiento en las comunidades locales.
Las comunidades indígenas son las abusadas cuando se va en contra de las empresas petroleras transnacionales multibillonarias. Las personas de esta zona a menudo tienen poca educación, no conocen sus derechos, y son conquistadas con las promesas de mejores escuelas y agua potable limpia para sus hijos. Talleres como éste son un inicio fundamental hacia la creación de un frente unido y educado contra las compañías petroleras. Como Marissa Valhsing explicó a la audiencia: «No hay una herramienta más poderosa que un pueblo unido».





