– V División de Ejército

El día de ayer culminaron las actividades conmemorando el CXCVII aniversario del natalicio del ínclito Coronel Francisco Bolognesi Cervantes, héroe del Morro de Arica y Patrono del Ejército del Perú, nacido un 4 de noviembre de 1816 e instituido esta fecha como el DIA DEL SOLDADO.
La ceremonia que estuvo presidida por el General de División Luis Arroyo Sánchez, Comandante General de la V División de Ejército, se inició con el izamiento del sagrado Pabellón Nacional a cargo de dos Clases los más caracterizados de la Guarnición de Iquitos, entonándose seguidamente las sagradas notas de nuestro himno patrio.
A continuación el Comité de Damas de la V División de Ejército que preside la señora Estela del Pilar Miranda de Arroyo, procedieron a la entrega de presentes a los Clases y Soldados que destacaron en el presente mes, por su buena conducta disciplina, lealtad y respeto a sus superiores y compañeros de armas.
Acto seguido, el General Arroyo, dio lectura al Discurso de Orden, recordando al Coronel Francisco Bolognesi Cervantes, Gran Mariscal del Perú y Patrono del Ejército, quien sacrificó su vida cumpliendo su deber por la patria, murió luchando en la Batalla de Arica el 7 de junio de 1880, peleando junto a sus soldados y después de pronunciar las célebres palabras: «Tengo deberes sagrados que cumplir y los cumpliré hasta quemar el último cartucho», frases que encapsulan las más sublimes virtudes militares y que deben ser un ejemplo a seguir por todos nosotros. En otra parte de su discurso el Comandante General de la V División de Ejército, manifestó que existe un refrán que dice «en la paz el pueblo se olvida de Dios y menosprecia al Soldado, pero, ante el peligro ruega a Dios y clama por el Soldado», no hay verdad más grande que ésta, pero somos conscientes de ello solo nosotros mismos, por eso en este día, rindo un público tributo de admiración y reconocimiento a los fieles guardianes de la integridad de la patria y el honor nacional, siempre debemos resaltar a nuestro Ejército quien nos forja y nos alienta a ser hombres de bien, consecuente con nuestros ideales; por siempre sintámonos orgullosos de ser soldados y de pertenecer al Glorioso Ejército del Perú.
La ceremonia culminó entonándose el Himno del Ejército, coreado a viva voz por todos los asistentes a tan magna fecha.





