– «Los ríos son parte del territorio, y el Estado está en la obligación de reconocer la importancia espiritual y religiosa»
Habiéndose realizado una reunión de 51 apus de las diferentes comunidades nativas Kukama, base de la Asociación Cocama de Desarrollo y Conservación de San Pablo de Tipishca/ACODECOSPAT, en el Auditorio de Radio Ucamara, en la ciudad de Nauta, y después de escuchar a los representantes de PROINVERSIÓN, quienes han explicado en qué consiste el proyecto de Hidrovía Amazónica en el río Marañón, el cual promovería el tráfico de embarcaciones de forma segura.
En primer lugar, indican, que reconocen el esfuerzo de PROINVERSIÓN de responder a la exigencia de ACODECOSPAT de dar explicaciones sobre los alcances y la voluntad de PROINVERSIÓN por venir a Nauta, en Loreto, a explicar los alcances del proyecto Hidrovía Amazónica en el río Marañón.
Explican que los ríos amazónicos y el río Marañón, en el caso del pueblo indígena Kukama, es parte del territorio ancestral del pueblo indígena Kukama. «Los ríos son lugares sagrados para nuestro pueblo, allí viven nuestros familiares, los espíritus de nuestros ancestros y los espíritus con los que curan (sanan enfermos) nuestros «Bancos», médicos kukama. Es más, de acuerdo al artículo 13 del Convenio 169 de la OIT, los ríos, al ser parte del hábitat, son parte del territorio, y el Estado está en la obligación de reconocer la importancia espiritual y religiosa que el territorio tiene para el pueblo indígena Kukama.
«El pueblo indígena Kukama expresa su posición de respaldo al Estado en todo lo referido a la promoción del desarrollo y del bienestar general. No obstante, los firmantes exigen al Estado que ese desarrollo no puede ser solo de los grupos de poder económico, sino de todos. Pero además no hay una sola forma de entender el desarrollo. Los pueblos indígenas tienen también un modelo de desarrollo en armonía con el medio ambiente, sin poner en peligro ni alterar la vida de las comunidades Kukama».
Ante eso, vienen expresando firmemente su rechazo a PROINVERSIÓN por tomar la decisión de impulsar la HIDROVÍA del río Marañón de espaldas a los pueblos indígenas, sin previo proceso de consulta, a pesar que este proyecto tendrá grandes impactos en la vida, la salud, la cultura y el territorio de los pueblos indígenas. Pero además, «Les recordamos a PROINVERSIÓN que si bien los talleres informativos son importantes, no exoneran al Estado de su obligación de consultar. Exigimos al Estado el cumplimiento del artículo 7.3 del Convenio 169 de la OIT, que exige la realización de un estudio que evalúe el impacto social, cultural y espiritual, antes de realizar proyectos en territorios de pueblos indígenas. Esta falta de estudios ha impedido visibilizar e identificar que el proyecto de Hidrovía Amazónica en el río Marañón tiene un impacto en el pueblo Kukama, pues el río es un lugar y espacio sagrado, donde viven los espíritus que cuidan a los Kukama».
Esperan que el Estado peruano entienda que hay peces y seres que viven debajo del agua, las boas, yacurunas; el agua tiene vida (espíritus), y son ellos los que lo mantienen. «Le exigimos al Estado respeto al artículo 23.1 del Convenio 169 de la OIT que exige al Gobierno respetar actividades tradicionales como la pesca, necesaria para la subsistencia de los pueblos indígenas, como el Kukama. Asimismo, deploramos que el EIA no se haya realizado en coordinación con los pueblos indígenas, como lo exige el artículo 7.3 del Convenio 169 de la OIT. Si el EIA se hubiera hecho «con» las organizaciones indígenas, se hubiera identificado, por ejemplo, que el paso de grandes embarcaciones constituye un peligro y una amenaza para la vida y la integridad física de la población indígena cuando se desplaza a través de las canoas, las cuales como consecuencia de los oleajes ocasionado por las grandes embarcaciones, se pueden voltear. Todo esto, a- demás, promoverá la migración de foráneos, lo cual pondrá en cuestión el control de los kukama respecto de sus territorios. Le recordamos al Estado que el pueblo kukama es un pueblo que vive en torno a la pesca y a los ríos. Además que en época de invierno el impacto del oleaje es más fuerte».
Consideran que tampoco se ha tomado en cuenta que la Hidrovía Amazónica, tendrá un impacto significativo y de largo plazo en la Reserva Nacional Pacaya -Samiria, la cual debe ser protegida en tanto área natural protegida en virtud del artículo 68 de la Constitución. Pero, además, no debemos olvidar que la mencionada Reserva se superpone al territorio ancestral del pueblo kukama.
Ante eso, solicitan a la comisión de sitios Ramsar de la Organización de las Naciones Unidas que solicite al Estado peruano las acciones que está tomando para proteger la Reserva Nacional Pacaya-Samiria, ante los daños de la actividad petrolera y los posibles impactos del proyecto de Hidrovía Amazónica en el río Marañón, porque el territorio kukama Kukamiria es un sitio Ramsar reconocido por ser un humedal de importancia internacional.
Finalmente, en el marco del diálogo intercultural reconocido en la ley de consulta previa (ley 29785), exigen un esfuerzo por entender la realidad de las comunidades, y tener más cuidado en el lenguaje, pues, por ejemplo, los denominados por PROINVERSIÓN «malos pasos» que serán limpiados y dragados, son malos pasos para el Estado y para las grandes embarcaciones, pero para los pueblos indígenas, esos malos pasos son el hábitat de los peces y de las madres, denominados «bancales». (MIPR)
Comunidades Kukamas rechazan firmemente proyecto de Hidrovía por no tener previo proceso de consulta
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