- ORPIO y AIDECOS dieron dos semanas de plazo al Gobierno y alertaron sobre un escenario de tensión en la Amazonía.
La Organización Regional de los Pueblos Indígenas del Oriente (ORPIO) respaldó de manera pública a la Asociación Indígena de Desarrollo y Conservación del Samiria (AIDECOS), integrada por 22 comunidades ubicadas en el corazón de la Reserva Nacional Pacaya Samiria. Durante una conferencia de prensa realizada en Iquitos, los dirigentes denunciaron el incumplimiento de compromisos asumidos por el Estado y la exclusión de las comunidades de procesos clave, como la consulta previa vinculada al Lote 8.
El apu Leonel Ricopa Tamani, presidente de AIDECOS, señaló que las comunidades han otorgado un plazo de dos semanas al Estado para instalar una mesa de trabajo y atender sus principales reclamos. Entre ellos figuran la falta de remediación ambiental en las zonas afectadas por la actividad petrolera y el desconocimiento del distrito de Parinari como territorio productor de crudo.
“Si en ese tiempo no tenemos respuestas concretas, iniciaremos acciones de control territorial dentro de la Reserva Pacaya Samiria. No podemos seguir esperando mientras se vulneran nuestros derechos y nuestro territorio continúa siendo afectado”, advirtió el líder indígena.
Señaló al Estado que, ellos habitan en el interior de una reserva protegida, sin embargo, desde hace muchos años la zona fue impactada por la extracción de crudo y hasta el momento no existen acciones para realizar labores de remediación, que cada vez afecta la tranquilidad de sus pueblos.
Por su parte, el apu Beltrán Sandi, presidente de ORPIO, afirmó que su organización acompañará las gestiones en Lima y respaldará a AIDECOS en la exigencia de soluciones inmediatas. También criticó la falta de voluntad política del Gobierno para reconocer y atender la agenda indígena amazónica.
Ambas organizaciones hicieron un llamado a la opinión pública, a las autoridades regionales y a la comunidad internacional a mantenerse vigilantes. Enfatizaron que lo que está en juego son los derechos colectivos, territoriales y ambientales de los pueblos indígenas que habitan en la zona de influencia del Lote 8.
Los dirigentes coincidieron en que el escenario podría tornarse más tenso si el Estado no muestra apertura al diálogo y compromiso real con la Amazonía. “No buscamos la confrontación, pero sí el respeto y cumplimiento de nuestros derechos”, concluyeron. (K. Rodriguez)





