- Pobladores denunciaron abandono de las autoridades y advierten que la actividad ilegal continúa operando con normalidad en la cuenca del río Nanay


Las comunidades del distrito de Alto Nanay levantaron la huelga indefinida que mantenían desde hace varias semanas en demanda de la erradicación total de la minería ilegal en la cuenca del río Nanay, una medida que fue adoptada en medio del cansancio y la frustración por la falta de respuestas concretas del Estado.
La decisión se produjo luego de casi dos meses de protestas continuas, durante los cuales los pobladores realizaron paralizaciones, asambleas comunales y diversas acciones de presión, sin que se haya logrado una intervención efectiva por parte de las autoridades competentes.
Según informó el comunero Luis Aricari, las comunidades protagonizaron al menos cinco grandes jornadas de lucha, todas ellas sin resultados favorables. “Han sido semanas de sacrificio y desgaste, pero el Estado ha brillado por su ausencia”, señaló al explicar el sentir de los pobladores.
Aricari advirtió que, pese a las protestas, la minería ilegal continúa operando con normalidad en la zona, incluso con la presencia de personas extranjeras, sin que se registre una acción sostenida de control o interdicción por parte de las instituciones responsables.
Esta situación ha generado un profundo sentimiento de abandono entre las comunidades, que denuncian haber sido escuchadas solo de manera formal, sin que los compromisos anunciados se traduzcan en acciones concretas en el territorio.
El comunero explicó que el levantamiento de la huelga respondió principalmente al agotamiento físico y emocional de la población, así como a problemas de desorganización interna, agravados por la falta de acompañamiento de autoridades locales, regionales y nacionales.
Asimismo, cuestionó la inacción de entidades que conocen plenamente la gravedad del problema ambiental y social en el Alto Nanay, sin que se haya ejecutado una estrategia integral que proteja a las comunidades y a la cuenca que abastece de agua a la ciudad de Iquitos.
Finalmente, Aricari alertó que el levantamiento de la medida de lucha no significa una solución al conflicto. “La minería ilegal sigue avanzando y ganando por cansancio. Los pobladores sienten que han sido dejados a su suerte, aun cuando son los guardianes del agua que consume gran parte de Iquitos”, concluyó. (K. Rodriguez)





