- Alimentos prometidos por Petroperú no llegaron ayer a la zona afectada
La comunidad de Cuninico del distrito de Urarinas de la provincia y región Loreto, que aún mantiene su principal fuente de agua afectada por el derrame de petróleo, ocurrido el 16 de agosto, decidió compartir una olla común que se repartió entre los niños, por falta de alimentos y agua, así lo precisó Galo Vásquez, representante del pueblo indígena.
“Le informo que aquí estamos haciendo olla común, para por lo menos poder atender a los niños. Los mayores todavía podemos aguantar hambre, pero los niños no. Por eso la comunidad se ha organizado porque ningún sector del Estado, ni nadie se compadece de nosotros que necesitamos comida y agua” dijo el apu Vásquez.
De acuerdo con Galo Vásquez, hasta la comunidad nativa llegaron representantes de la empresa Petroperú, Defensoría del Pueblo, el Ministerio Público y el OEFA, pero hasta, el cierre de edición de este diario, no llegó ayuda humanitaria cómo agua potable o víveres para los pueblos nativos afectados.
Según precisó el líder indígena, la presencia de crudo en el río Cuninico, hace imposible que puedan abastecerse de agua o alimentarse, asimismo, hay animales como aves y mamíferos que se alimentan de los peces del río que están cubiertos con petróleo.
El apu Julio Ariruha, presidente de la Federación de Pueblos Cocamas Unidos del Marañón, señaló que hasta ayer la Municipalidad Distrital de Urarinas, no elaboró la evaluación de daños, necesario para pedir ayuda a la autoridad provincial y regional, o a instancias superiores del gobierno.
Petroperú a través de un comunicado señaló que iniciaría, ayer lunes, la entrega de agua y packs de víveres a las primeras comunidades vecinas identificadas, tras las coordinaciones con las autoridades comunales, quienes alcanzaron el padrón de las familias que serán atendidas con esta ayuda solidaria y preventiva.






