- No exponerlos a una serie de amenazas que cada vez se presentan más.
En varias oportunidades al pasar por la cuadra 5 de la calle Yavarí, a eso de la una de la tarde, se observa que los menores de edad están agrupados, amontonados en la vereda de la institución educativa, esperando a sus familiares para que los recojan.
Esa decisión institucional debe ser evaluada y descartada por el riesgo en que se pone a los menores de edad. Incluso del primer nivel están ahí parados, esperando retornar a casa. No hay que olvidar que por esa zona transitan vehículos (colectivos) que van a una velocidad impensable. Y carros obsoletos que se pueden despistar y ocasionar una tragedia.
Y no solo ello, alguna otra persona, que no es el familiar encargado de recoger a los menores, podrían confundirlos y con la anuencia infantil irse a otro lado. Por eso la preocupación y sana sugerencia para la directora que siempre sabe escuchar, a fin que actúe antes que ocurra un hecho grave que lamentar. Debe dejarlos en el patio y colocar a una persona que los llame cuando llegan sus familiares a buscarlos.





