Welmer Cárdenas, periodista y novelista, intentando salir del círculo vicioso de una literatura acomodaticia, se propone un relato despojado de ornamentos sacramentales para decir una verdad escueta: la falsa política es el lugar a donde van a dar los despojos del ser humano.
Detrás de los pequeños avisos que publican los diarios locales ofreciendo servicios privados y de ese calificativo injusto con el que se señala a las mujeres amazónicas, hay una historia de corrupción pública y privada.
La historia de un ingeniero favorecido por la sombra de altos funcionarios y padrinos partidarios y que hace carrera económica muy pronto para ubicarse entre la élite social, es la radiografía minuciosa de algunos personajes hoy en Ucayali.
Con trabajo, dinero y relaciones sociales a muy alto nivel, es entonces posible caer en los enredos de lo no permitido por una moral barnizada de solemne. Las descripciones, la trama, los personajes y los detalles de la historia harán recordar a los lectores, a conocidos personajes que están siempre en las ceremonias oficiales y predican en los noticiarios de la radio, televisión y redes.
Cárdenas Díaz utiliza el calificativo infame que se pone a la mujer amazónica, para convocar la atención acerca de una problemática que esconde abusos de menores, maltratos a las mujeres y un aparente hedonismo que pone de manifiesto la pobreza cultural y de sujeto de quienes practican tales circunstancias.
CHARAPITAS ARDIENTES, para hipócritas y cucufatos es una ofensa, sin embargo, es un relato de una realidad inminente. Es una novela política maquillada de sexo y doble moral.
(Humberto Villa Macías)
Ficha técnica: Charapitas ardientes, editorial Trazos, 126 páginas, noviembre de 2025





